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ASAMBLEA ANUAL 2026 “Vosotros sois la luz del mundo… Así alumbre vuestra luz…” —Mateo 5:14, 16

De El Heraldo de la Ciencia Cristiana. Publicado en línea - 24 de agosto de 2026


Lo que sigue a continuación es una transcripción revisada y abreviada de la Asamblea Anual de 2026 de La Iglesia Madre, que tuvo lugar el 8 de junio en la Extensión de la Iglesia. La repetición completa está disponible en español, inglés, francés, alemán y portugués en christianscience.com/annualmeeting. La repetición estará disponible hasta el 6 de junio de 2027. 

     Para abrir la Asamblea Anual, Moji George, actual Presidenta de la Junta Directiva de la Ciencia Cristiana, dio la bienvenida a la familia de la Iglesia de todo el mundo que asistió en persona y a través de internet. Reconoció a la Fundadora de nuestra Iglesia y Pastora Emérita, Mary Baker Eddy, y luego presentó a los dignatarios de la Iglesia para el año siguiente: los miembros de la Junta Directiva Scott Preller, Mary Alice Rose, Beth Schaefer y Keith Wommack; Primera Lectora y Segundo Lector Susan Booth Mack Snipes y Robert Witney; Secretaria Martha Moffett; Tesorero Lyon Osborn; y la Presidenta entrante Arcadia Nones, practicista y maestra de la Ciencia Cristiana de Chicago, Illinois.

     Antes de transferir la reunión a Arcadia, Moji presentó un vídeo del Presidente saliente, Josh Niles, grabado mientras viajaba con su familia desde Norteamérica a través de Centro y Sudamérica para visitar algunas de las filiales de La Iglesia de Cristo, Científico, en esa región (véase 00:03:05 en la repetición de la Asamblea Anual).

     Después de cantar el Himno Nº 600 del Christian Science Hymnal: Hymns 430–603, Arcadia leyó pasajes de la Biblia y los escritos de Mary Baker Eddy: 

Isaías 9:2
1 Juan 1:5 Dios
Salmos 36:9
Salmos 18:28
Juan 12:44
Juan 8:12 Yo
Juan 9:1-7 (hasta Siloé), 7 Fue
2 Corintios 4:6
Isaías 60:1, 19 (hasta alumbrará), 19 Jehová
Escritos Misceláneos 1883-1896  320:11-31 (hasta divina)
Retrospección e Introspección 27:29-1
Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras 367:17
Ciencia y Salud xi:9
Ciencia y Salud 494:10-11
No y Sí 39:19-27 (hasta ;)
Escritos Misceláneos 250:23
Escritos Misceláneos 165:7 

Oración en silencio seguida del Padre Nuestro.

 

Arcadia Nones: Hoy escucharemos numerosos ejemplos de miembros de todo el mundo sobre el poder sanador de la luz del Cristo al que se refiere nuestro tema de este año. Nuestro primer informe del Movimiento es de Santa Fe, Nuevo México, en los Estados Unidos. Unidos en oración y acción, los miembros dejaron brillar su luz en su barrio trasladando la Sala de Lectura a la comunidad (véase 00:25:10 en la repetición de la Asamblea Anual).

 

A continuación, Arcadia presentó al Tesorero.

 

INFORME DEL TESORERO

Lyon Osborn: Todos ustedes son maravillosas transparencias para la luz del Cristo, la Verdad, y su activa membresía en La Iglesia Madre amplifica esa luz alrededor del mundo. En la página 44 del Manual de la Iglesia de Mary Baker Eddy, hay dos Estatutos que son importantes para las finanzas de la Iglesia y promueven nuestro propio progreso espiritual: “Capitación” y “Publicaciones periódicas de la Iglesia”. El primero requiere dedicar un momento cada año para hacer una contribución a La Iglesia Madre. Para muchos, pagar la capitación es una expresión de gratitud: por Mary Baker Eddy, por su descubrimiento de la Ciencia Cristiana y por su Iglesia que promueve esta Ciencia sanadora al mundo.

El segundo Estatuto incluye el privilegio de suscribirse a las publicaciones periódicas de la Iglesia, que enriquecen nuestra práctica de la Ciencia Cristiana con ideas inspiradoras y ejemplos recientes de curación espiritual. El suscribirse también proporciona fondos que los directores de la Iglesia utilizan para cumplir con sus responsabilidades indicadas en este Estatuto; para asegurarse de que cada publicación de la Ciencia Cristiana que la Sra. Eddy estableció para el mundo esté bien redactada y publicada de manera contemporánea.

Sus suscripciones y pagos de la capitación, combinados con otras contribuciones, incluyendo las generosas disposiciones que muchos hacen para la Iglesia en sus testamentos, financian casi la mitad de los gastos anuales de la Iglesia.

Moji George: Al 31 de diciembre de 2025, al final del año fiscal de la Iglesia, la cantidad de fondos disponibles era de $2,031 mil millones de dólares. La Iglesia no tiene deudas, y los gastos del último año fueron de 124 millones de dólares. Las contribuciones económicas de los miembros de la Iglesia juegan un papel valioso al apoyar la sólida situación financiera de la Iglesia que representan estas cifras.

 

Arcadia Nones: Hoy tenemos varias curaciones que compartir. La primera es de Jacqui Marshall, una nueva miembro de La Iglesia Madre de Merimbula, Nueva Gales del Sur, Australia.

 

Hablando en video, Jacqui, jardinera profesional, dijo que le diagnosticaron una enfermedad crónica transmitida por garrapatas. Después de contarle el problema a uno de sus clientes de jardinería, un practicista de la Ciencia Cristiana, Jacqui se sorprendió al descubrir que había sido sanada. Esta experiencia la guio finalmente a una filial de la Iglesia de Cristo, Científico, donde comenzó a asistir a los servicios y de la cual ahora es miembro. “Antes de encontrar la Ciencia Cristiana, presentía que había un Dios en mi vida, pero no siempre podía acceder a Él”, comentó. “Ahora tengo una conexión constante y fuerte con Dios, y me siento más capaz de conectarme con todo tipo de personas también” (véase 00:40:59 en la repetición de la Asamblea Anual).

En vídeo, Tim Terry, de Bandon, Oregón, informó que, al bajar una caja grande por una escalera empinada, se saltó un escalón y cayó al pie de las escaleras. Su smartwatch le avisó: “Parece que has tenido una caída fuerte”. Tim refunfuñó: “Muchas gracias; realmente necesitaba esa actualización”. El reloj sugirió varias respuestas, tal como llamar a un servicio de emergencias para pedir ayuda. También ofreció la opción de responder con las palabras: “No me caí”. Este fue justo el mensaje angelical que Tim necesitaba para apartar su pensamiento de la creencia en un accidente hacia el hecho espiritual del cuidado y la protección constantes de Dios (véase 00:46:56 en la repetición de la Asamblea Anual).

Después de cantar el Himno Nº 452, Arcadia presentó un video en el que enfermeros de la Ciencia Cristiana de todo el mundo compartieron sus respuestas a la pregunta: ¿Cómo permite la enfermería de la Ciencia Cristiana que brille tu luz? (Véase 00:58:10 en la repetición de la Asamblea Anual.)

A continuación, Arcadia presentó al Gerente de los Comités de Publicación de todo el mundo.

 

 

INFORME DEL COMITÉ DE PUBLICACIÓN

Scott Shivers: Es sumamente apropiado que el informe del Comité siga a ese maravilloso informe de los enfermeros de la Ciencia Cristiana. En muchos sentidos, los Comités de Publicación expresan esas cualidades de enfermería para beneficio del público cuando encuentran conceptos erróneos sobre la Ciencia Cristiana.

    Una oportunidad común para hacer correcciones tiene que ver con nuestro cristianismo y el hecho de que se tiene la errónea percepción de que los Científicos Cristianos no siguen las enseñanzas de Jesús. Para abordar esto, los Comités están aclarando cuán atentamente recurrimos a las enseñanzas de Jesús, tal como se encuentran en los Evangelios, y compartimos el significado de la vida de los miembros que han sido transformadas a través de su compromiso no solo con la Palabra, sino también con las obras del maestro cristiano.

    Otro concepto erróneo común que algunos tienen sobre la Ciencia Cristiana es que no es seguro confiar en la oración para sanar. Para corregir esto, los Comités abordan la inferencia de cualquier tipo de enfoque dogmático, proporcionando el registro constante de vidas transformadas y renovadas como evidencia de la fiabilidad de la curación-Cristo.

Este año, fuimos muy bendecidos al tener una conferencia mundial del Comité aquí en Boston y otra conferencia regional en Sudáfrica. Algo que fue interesante escuchar en estas conferencias, y de los Comités a lo largo del año, fue la cantidad de consultas que han recibido de estudiantes,  creadores de podcasts, pastores, autores e incluso periodistas invitándonos como Científicos Cristianos a hablar por nosotros mismos y desde el corazón sobre nuestra religión, por qué la seguimos y qué significa en nuestras vidas.

Una miembro de la Iglesia compartió recientemente cómo asistir a una charla de su Comité de Publicación local la ayudó a estar preparada para una de esas conversaciones. Ella escribió: “Recientemente estaba en una cafetería y empecé a charlar con la mujer que estaba a mi lado. Era cristiana y, después de enterarse de mi religión, empezó a hacerme muchas preguntas teológicas sobre la Ciencia Cristiana. De inmediato pensé en lo que había aprendido de tu charla: ‘Mantenerlo simple y centrarme en mi propia experiencia’. Fue una interacción muy positiva”.

Me encanta ese ejemplo de compartir de todo corazón y ceder humildemente a la dirección de Dios. La vida cristiana de nuestros miembros es la corrección más inmediata que podemos dar a las imposiciones que se difundan al público respecto a la Ciencia Cristiana.

 

Luego Arcadia presentó a la Secretaria de La Iglesia Madre.

 

INFORME DE LA SECRETARIA

Martha Moffett: Mary Baker Eddy dictó la siguiente declaración a uno de sus alumnos: “Cuando cae la noche sobre la ciudad, los estudiantes de la Ciencia Cristiana encienden sus lámparas para disipar la oscuridad. ... Es por la penumbra que encienden sus velas. Así que estás encendiendo tus lámparas de la Verdad para disipar la oscuridad del error. No te horroriza la oscuridad; es únicamente una profecía que puedes reemplazar la oscuridad por tu luz. Entonces que esto sea tu consuelo no por estar envuelto en penumbras, sino porque tienes la luz con la que vencer la oscuridad” (Irving C. Tomlinson, Twelve Years with Mary Baker Eddy, Amplified Edition, p. 106).

    Hoy, miembros de La Iglesia Madre de todo el mundo comparten la luz de la curación-Cristo con sus vecinos, incluso si esos vecinos están del otro lado del mundo. Una miembro, maestra de baile de Norteamérica, compartió la Ciencia Cristiana con una de sus alumnas, una jovencita de Asia. Cuando la familia regresó a Asia, esta miembro empezó a impartir clases de la Escuela Dominical en línea con la niña, que incluían el estudio de las Lecciones Bíblicas. La chica acaba de cumplir doce años y se afilió a La Iglesia Madre.

Un miembro de La Iglesia Madre del Medio Oeste de los Estados Unidos ha estado ayudando a un grupo cristiano en otro país asiático que está profundamente interesado en la Ciencia Cristiana. Como primer paso para traducir materiales de la Ciencia Cristiana a la lengua materna de este grupo, el miembro compartió su propio testimonio de curación de una grave condición física que ha sido publicado en el Journal. A un miembro de La Iglesia Madre en ese país que participó en este proyecto de traducción le encantó la curación y usó sus verdades en su propia práctica de curación de la Ciencia Cristiana, y su paciente fue sanado.

Ese miembro del Medio Oeste que compartió su curación con el grupo en Asia está aquí esta tarde, y va a compartir la curación con nosotros. ¡Bienvenido, Todd Wittenberg!

    Todd, que es de Homewood, Illinois, contó que cuando salió a correr en una reserva natural cerca de su casa, empezó a tener síntomas de problemas cardíacos. Se detuvo y oró, afirmando su relación con Dios por ser Su hijo. Los síntomas continuaron, pero también su oración, y pudo caminar a casa despacio. Luego recordó algo que su abuela, practicista de la Ciencia Cristiana, compartió al orar por otros que tenían problemas cardíacos: “La vida no depende del corazón; el corazón depende de la Vida”. Al captar esa verdad, Todd se recuperó rápidamente. Unos meses después, los síntomas volvieron a aparecer, pero desaparecieron cuando vio que no había causa en la materia. Diez años después, Todd sigue físicamente activo y no ha tenido más signos de problemas cardíacos.

    Arcadia presentó un vídeo de planificadores y participantes compartiendo con alegría su inspiración de la cumbre bilingüe de la Ciencia Cristiana celebrada esta primavera en Frankfurt, Alemania (véase 01:23:52 en la repetición de la Asamblea Anual).

    A continuación, apareció un video de Miguel de Castro, un practicista de Porto Alegre, Brasil, que relató su curación de un problema auditivo. Miguel recordó que su tío había sido completamente sordo. Eso lo alertó para refutar la creencia de que exista alguna ley de la herencia (véase 01:31:44 en la repetición de la Asamblea Anual).

    Después del canto del Himno Nº 14 del Himnario de la Ciencia Cristiana, Arcadia presentó el último informe del Movimiento del día, desde Saratoga Springs, Nueva York. Miembros de la Sociedad de Ciencia Cristiana allí compartieron cómo respondieron cuando un camión chocó contra su edificio histórico. “Nuestro agente de seguros sugirió que simplemente cerráramos las puertas y nos fuéramos”, recordó uno de los miembros. “Tanto mi hija como yo dijimos: ‘No, eso no va a pasar’” (véase 01:38:21 en la repetición de la Asamblea Anual).

 

Moji George: Mis colegas y yo hemos estado pensando sobre nuestro tema para la Asamblea Anual de este año: “Vosotros sois la luz del mundo... Así alumbre vuestra luz…” (Mateo 5:14, 16). Estas son palabras que Cristo Jesús pronunció a sus discípulos inmediatos durante su Sermón del Monte, pero que resuenan a través de los siglos y nos incluyen a todos nosotros, a cada hombre, mujer y niño.

    La Sra. Eddy usa un término para describir a toda la humanidad —el hombre genérico— que nos incluye a todos nosotros. En Ciencia y Salud, escribe: “La mujer en el Apocalipsis simboliza al hombre genérico, la idea espiritual de Dios” (pág. 561). Si miramos el capítulo 12 del libro del Apocalipsis, vemos que esta mujer que nos simboliza a todos nosotros está vestida con el sol, la luna está bajo sus pies y en su cabeza hay una corona de doce estrellas. El sol, la luna, las estrellas... Eso me suena a “la luz del mundo”.  

    La Biblia y las enseñanzas de la Ciencia Cristiana nos muestran que esta luz es el Cristo. Y cuando dejamos que esta luz brille cuando realizamos nuestras actividades diarias, cuando servimos en nuestras iglesias, cuando estudiamos y comprendemos en cierta medida qué es Dios y qué somos nosotros, entonces vemos evidencia de ello en nuestra práctica de la Ciencia Cristiana. Vemos curación, resolución de situaciones y, lo más importante, Dios es glorificado. Cuando las cosas parecen oscuras y difíciles, es importante saber que tú eres la luz del mundo, y dejar que esta brille.

 

Scott Preller: Una de las parábolas de Jesús que habla tan hermosamente a las horas oscuras está en Mateo 25, sobre las diez vírgenes. Como recordarán, cinco de las vírgenes se aseguraron de tomar suficiente aceite para sus lámparas. Pero cinco fueron insensatas y buscaron a alguien más que lo hiciera por ellas. Como resultado, esas cinco insensatas fueron excluidas de la boda por completo. Y este hecho nos muestra que cada uno de nosotros tiene la exigencia de cuidar el aceite de nuestras lámparas, y cuán importante es que queramos esa luz, que estemos dispuestos a trabajar por esa luz.

    En nuestro trabajo aquí en La Iglesia Madre, nos hemos dado cuenta de que ahora mismo es muy importante asegurarnos de no poner nuestro aceite en cuarenta recipientes diferentes y luego preguntarnos por qué se nos acabó. Este es un momento para centrarse en las actividades más esenciales. Y una pequeña forma en la que quizá ya hayas empezado a notar este enfoque es que estamos tratando de no saturarte con anuncios por correo electrónico sobre cada cita y evento que ocurre. Más bien, estamos utilizando las publicaciones periódicas que la Sra. Eddy estableció como órganos de su Iglesia como la mejor manera para que los miembros se mantengan conectados con el progreso de nuestro movimiento.

    También nos ha inspirado ver cómo otros en el Movimiento se están centrando en lo que realmente importa en su experiencia de iglesia. Por ejemplo, muchas iglesias filiales están enfocándose desde otra perspectiva para ver si el entorno de su iglesia sirve a su deseo de adorar a Dios, o si su adoración a Dios está siendo eclipsada en cierta medida por las exigencias de servir a un edificio que ya no parece adecuado para las necesidades actuales.

    Si las iglesias filiales están ocupándose de estos problemas y sienten que no saben qué pasos prácticos dar para avanzar en una nueva dirección, queremos que sepan que La Iglesia Madre está lista para apoyarlos. Así que, por favor, no duden en comunicarse con nosotros.

 

Mary Alice Rose: Un domingo, hace aproximadamente un mes, mientras estaba sentada en la iglesia escuchando el preludio, se me ocurrió simplemente mirar a la congregación y apreciar las cualidades propias del Cristo que cada uno aportaba a su trabajo para la Iglesia. Simplemente estaba apreciando el bien, amando y respetando a cada uno de ellos, tanto miembros de toda la vida como recién llegados. Todos habíamos sido atraídos aquí por el Cristo único, y pensé que todos nosotros somos una familia de iglesia.

    Luego tuvimos la Lección Bíblica, que fue maravillosa. Y hacia el final del servicio, llegamos a “la declaración científica del ser”, que está en la página 468 de Ciencia y Salud. La misma comienza: “No hay vida, verdad, inteligencia ni sustancia en la materia”. Esa declaración está al final de cada servicio dominical y de cada sesión de la Escuela Dominical. ¿Pero lo damos por sentado? ¿De verdad lo creemos? Ciencia y Salud dice que la irrealidad del error, la irrealidad de la materia, del mal, es aquello que “admitirás con mayor renuencia, aunque desde el primero al último es el que más importa comprender” (pág. 466). Es lo que hace que la Ciencia Cristiana sea única.

La Sra. Eddy dice en La unidad del bien que lo que separa por completo a la Ciencia Cristiana de todos los demás sistemas es “reconocer la irrealidad de la enfermedad, el pecado y la muerte...” (págs. 9-10). Así que los invito a reflexionar de nuevo conmigo sobre “la declaración científica del ser”. Aceptar esta declaración es lo que realmente nos une como familia de la Iglesia. Saber y comprender realmente que la vida está en el Espíritu y es del Espíritu es lo que nos permite sanar. Impulsa la Causa de la Ciencia Cristiana. Y, en un sentido muy literal, es lo que salva al mundo.

 

Beth Schaefer: Cuando mis padres vinieron desde Texas a visitarme en las montañas de Colorado, se detuvieron a pasar la noche, y mi madre le preguntó al recepcionista del hotel si podían tener una habitación que diera a Pike's Peak, un majestuoso pico de 4,667 metros. Por la mañana, mi madre apenas podía esperar. Abrió las cortinas con gran pompa y citó a Isaías: “¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas...!” (52:7). Solo que no había montañas, solo una llanura plana.

    Así que pensó: “Nos tienen mirando hacia las llanuras, no hacia las montañas. Bueno, pronto estaremos en las montañas”. Y mis padres empezaron a empacar para irse, pero entonces mi padre echó un vistazo por la ventana y dijo: “¡Mira!” Y allí, en todo su esplendor, estaba Pike's Peak. Había estado ahí todo el tiempo, pero la niebla matutina había ocultado tanto la montaña de la vista que solo parecía tierra plana, hasta que salió el sol e hizo desaparecer la niebla, y la montaña quedó al descubierto.

    La Sra. Eddy recoge esta experiencia en Ciencia y Salud. Escribe: “El sentido corporal, o error, puede que parezca ocultar la Verdad, la salud, la armonía y la Ciencia, así como la niebla oculta el sol o la montaña; pero la Ciencia, el sol de la Verdad, disipará la sombra y revelará las cumbres celestiales” (pág. 299).  

Es el sol de la Verdad lo que sana, y la curación es la esencia de la Iglesia. Una de las formas en que el sentido corporal trata de ocultar la salud y la armonía de nuestra Iglesia es haciéndonos ver a través de los ojos del mundo. Y desde esa perspectiva, puede parecer que somos un pequeño movimiento religioso con un futuro incierto. Pero esa es exactamente la misma evaluación que la mayoría de la gente tenía de Jesús y sus seguidores hace 2.000 años. El juicio del mundo era erróneo entonces, y lo es ahora. El Cristo jamás ha dependido de los números, la influencia ni la aprobación humana. Su perdurable poder se encuentra y prueba a través de la curación.

A medida que adquirimos un nuevo sentido más espiritual de quiénes somos, eso aporta poder sanador a nuestra experiencia. Trae un liderazgo inspirado. Aporta una dirección práctica. Y revela ideas nuevas tanto para las iglesias filiales como para La Iglesia Madre. Nos ayuda a centrarnos en lo que más importa: mantener nuestra Iglesia sobre el fundamento de la curación-Cristo.

 

Keith Wommack: Scott nos recordó que nuestras publicaciones periódicas nos mantienen conectados con el progreso de nuestro movimiento. Un ejemplo de ello son las nuevas secciones de “Iglesia Viviente” en el Sentinel y el Journal, y pronto en los Heraldos. Comparten actualizaciones y demostraciones de los miembros aquí en La Iglesia Madre y en todo el Movimiento. Son maravillosas ventanas hacia el modo en que el Cristo está animando la actividad de la iglesia en todo el mundo. Cuando tus oraciones traen progreso y curación, puedes dejar que tu luz  se vea contribuyendo a esta nueva “Iglesia Viviente”.

    ¿Les cuento una historia? Se ha dicho que un día en que el sol brillaba en paz, de repente escuchó un caos absoluto que provenía de la Tierra. Los animales corrían gritando: “Encontramos oscuridad, verdadera oscuridad, en una cueva”. El sol se detuvo y dijo: “Disculpa, ¿qué encontraste?” Un oso dejó escapar: “Oscuridad.” “Es terrible”, dijo un conejo. Curioso, el sol preguntó: “¿Qué es la oscuridad?” Un zorro miró a los otros animales y dijo: “Debemos mostrarle al sol inmediatamente qué es la oscuridad”.

    El conejo fue elegido para guiar la expedición. Todos marcharon con valentía hacia la oscuridad. Cuando llegaron a la cueva, el conejo entró corriendo, seguido por el oso y el zorro, y finalmente el sol. ¿Sabes qué pasó con la oscuridad? Los animales la buscaron por todas partes. “¿A dónde se fue?” preguntó el oso. “Estaba aquí hace unos minutos”, insistió el conejo. Dondequiera que el sol miraba, solo encontraba luz. La cueva nunca había estado más luminosa. El brillo del propio ser del sol era lo único que podía ver. De hecho, no había ni un solo lugar donde no hubiera luz.

    Ahora bien, el declive de la iglesia puede parecer preocupante, pero el Amor divino nunca mira a su alrededor y anuncia: “¡Oh no, la oscuridad! ¿Cómo pudo escaparse sin que la viera?” La oscuridad hace lo que siempre hace: desaparece sin despedirse. La verdad es que a veces sonamos como conejos asustados: “¡Rápido, ven a ver, es terrible!” Pero cuando realmente descubrimos que Dios es todo Amor, y el Cristo está siempre presente, y llega a todos los rincones del pensamiento, la oscuridad desaparece.

    Donde está Dios, está la luz. Donde hay luz, la Iglesia está viva y bien, independientemente de los números, como hemos visto en Saratoga Springs y en todo el mundo en la nueva sección “Iglesia Viviente” en nuestras revistas. Somos la expresión misma de Dios. Existimos para brillar. Puesto que somos la luz del mundo, sigamos brillando. Sigamos orando, amando, sanando. Las luces brillantes glorifican a Dios.

 

Moji George: “Existimos para brillar”, como dice Keith. Dos pasajes confirman esto y resumen, al menos para mí, lo que hemos estado escuchando hoy sobre nuestro tema. La primera es de Ciencia y Salud. Refiriéndose al hombre genérico, dice: “El hombre es la idea del Espíritu; refleja la presencia beatífica, llenando de luz el universo” (pág. 266). Y el otro es un pasaje de Isaías, que tuvimos en nuestras lecturas al inicio de la reunión. Es una promesa: “Jehová te será por luz perpetua” (60:19).

    A todos los que han compartido un informe hoy, un pensamiento sanador, una idea inspirada; a todos los que han cantado una nota alegre; a nuestros intérpretes, al equipo de producción; a todos ustedes que han venido aquí a Boston para asistir en persona a la Asamblea Anual; y a todos los que se han unido hoy alrededor del mundo, en línea; a nuestra familia universal: Gracias. Merci beaucoup. Obrigada. Dankeschön. Dhanyavaad. Arigatou. Ẹ ṣé púpọ̀. Gracias.

 

Moji llamó entonces a Arcadia nuevamente al escenario para concluir la reunión. Después del canto del Himno Nº 589, Arcadia leyó Números 6:24-26: “Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz”. 

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