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Para niños

Tuve una curación en el campamento

Cuando me desperté al día siguiente, ya no me dolía la garganta. Sabía que Dios me había sanado.

¡Nuestros pensamientos acerca de Dios pueden elevarnos!

Puesto que Dios es infinito, hay infinidad de cosas que podemos aprender sobre Dios y Su bondad.

Cuando no tenía ganas de hacer mis deberes

Mientras escuchaba los pensamientos de Dios, me pareció natural abrir una de mis tareas y comenzar a trabajar en ella.

Cómo oré cuando no me sentía bien

Me gusta leer los testimonios de otros niños, porque para mí es una prueba de que las curaciones mediante la oración son posibles y ocurren todos los días, incluso a niños como yo.

Lo que Tony la tortuga me enseñó sobre la oración

Esta experiencia me enseñó que nuestras oraciones no solo nos bendicen a nosotros. También bendicen a los demás (incluidos los animales), lo sepamos o no.

Como Dios es Amor, sé que también es del todo amoroso y que me ama.

Aprendió más acerca de la curación

Ricky estaba tan feliz de haber tenido una curación. También estaba feliz de aprender más sobre la oración y sobre cómo confiar en Dios para sanar.

Cuando llegamos al campamento, fuimos a ver a las enfermeras de la Ciencia Cristiana. Aun así, no quería que hicieran nada, pero eran muy afectuosas y estaban orando.

“¡Yo estoy feliz contigo!”

Cuando nuestros corazones permanecen puros, completos, valientes y llenos del amor de Dios, empezamos a ver al Amor en todas partes.

Los pensamientos de Dios me sanaron

Me senté allí y realmente pensé en cuánto amor y armonía había a mi alrededor. También pensé en que Dios nunca permitiría que me lastimaran porque Dios es Amor.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.