
Para jóvenes
Me di cuenta de que, en lugar de tratar de arreglar una condición física, necesitaba corregir cualquier pensamiento que hubiera detrás.
Le pido a Dios que me diga quién soy. Las respuestas llegan como un sentimiento tranquilo y suave de que soy buena porque mi creador es bueno.
Supe que estaba completamente sano unas semanas más tarde cuando fuimos a andar en tubos neumáticos detrás de nuestra lancha rápida y pude aferrarme sin problema.
Incluso en los momentos en que me sentía más sola, Dios me estaba guiando a cada paso del camino y me dirigía hacia la Ciencia Cristiana para que pudiera experimentar la verdadera curación.
Ahora sé mucho más claramente que todos somos espirituales, gobernados por Dios, el bien, y que cada uno tiene su propio propósito y camino para cumplirlo.
Mi identidad no está definida por la oscuridad de una estación, sino que es permanentemente buena, como Dios.
Aunque nuestro enamoramiento por la chica se desvaneció, nuestra amistad perduró. Esto era el Amor reflejado en el amor.
Al principio pensé que, si oraba lo suficiente, nuestro vuelo ya no sería cancelado. Luego me pregunté si así es cómo funciona la oración realmente.
El bien debe fluir del bien, así como la luz tiene que fluir del sol, simplemente por la naturaleza de su fuente.
Sabía que se requería valor para decir lo que pensaba, pero no quería evitar hacerlo por miedo a ser diferente.