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Editoriales

Hay un camino, y nosotros podemos seguirlo

Por medio del Cristo, la idea de Dios que encuentra lugar en nuestra consciencia, somos capaces de subordinar el yo y superar las dudas acerca de nuestra capacidad, a fin de hacer lo que innatamente anhelamos hacer.

Jamás estamos separados del amor maternal de Dios

Ninguno de nosotros puede aislarse o encontrarse fuera del cuidado y el consuelo del amor maternal de Dios.

¡Levántate! Y sigue al Cristo

La resurrección de Jesús de los muertos fue la prueba final de todo lo que él había enseñado respecto al poder y el amor viviente de Dios.

El Maestro que está siempre con nosotros

Jesús les dijo a sus seguidores que investigaran las Escrituras para ver su significado espiritual y práctico.

Comunión con Dios, la presencia de la bondad pura

Nuestro pensamiento se espiritualiza cada vez más cuando estamos en comunión con Dios —con la Verdad y el Amor— y esto nos prepara para discernir entre la verdad y la falsedad en todos los aspectos de la vida y las comunicaciones humanas.

¿Reaccionas al ver los titulares?

A medida que confiamos en la inspiradora guía de Dios y nos esforzamos por percibir que Él es constantemente bueno y amoroso, nuestro pensamiento se eleva por encima de la interpretación limitada de las cosas e impulsada por las emociones.

Su corazón estaba lleno del amor de Dios y de la comprensión de que Su amor se manifestaba plenamente en aquellos que eran reformados y sanados a través de su compasión y sus oraciones.

“Los buscadores de la Verdad la encontrarán”*

La Ciencia Cristiana enseña lo que Jesús probó: que como todos somos los hijos de Dios, tenemos la capacidad innata de comprender a Dios y podemos seguir al Cristo, hasta cierto grado, al vencer el pecado, la enfermedad y la muerte.

¡Trae la cosecha!

Estar agradecidos por las cosas simples que tal vez estemos dando por sentado —y expresar bondad y amor al hacerlo— cultiva un corazón agradecido, la tierra que trae una cosecha abundante de bien a nuestras vidas.

Un solo Padre-Madre Dios: fundamento para el progreso y la igualdad

Nuestro progreso hacia la igualdad es el resultado inevitable de comprender las verdades eternas. 

La misión de El Heraldo

La explicación divinamente inspirada de la Sra. Eddy sobre la misión de El Heraldo de la Ciencia Cristiana, fundado en 1903, se ha convertido en símbolo de las actividades del movimiento de la Ciencia Cristiana que abarca al mundo. Las palabras de la Sra. Eddy figuran en la inscripción de la cornisa del edificio de La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana: para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la verdad. El Heraldo es una expresión tangible del interés de nuestra Guía en compartir con toda la humanidad el inapreciable conocimiento de la Ciencia de la Vida. La Sra. Eddy comprendió que el Consolador había venido “para la sanidad de las naciones”.

Alfred F. Schneider, El Heraldo de la Ciencia Cristiana, número de mayo de 1974

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