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Editoriales

La Ciencia divina detrás del agradecer y adorar a Dios

La alabanza y la gratitud de la forma que Cristo Jesús enseñó son divinamente científicas, y elevan el pensamiento hacia el Principio absoluto del Amor divino y abren nuestros ojos para ver la prueba de la suprema bondad del Amor en todos los aspectos de nuestras vidas.

Al ver que solo podemos tener la identidad que Dios creó, reconocemos que la resistencia al crecimiento espiritual autodenominada distracción, no es más que una imposición sobre nosotros. 

¡No lo puedo creer!

Así que si las cosas que vemos o experimentamos no expresan el cuidado, la armonía, la integridad, etc. de Dios, podemos realmente confirmar en oración que no podemos creerlo. Es decir, como descendientes espirituales de Dios, el Espíritu, no nos pueden persuadir ni por un momento para aceptar como real algo que niegue la infinita bondad del Todo-en-todo.

“Libres de” y “libres para”

A medida que nos esforzamos activamente por poner en práctica nuestra creciente comprensión de esta verdadera individualidad en nuestras vidas, encontramos que somos capaces de ver y demostrar la presencia y el poder de Dios, y eso lleva a la curación.

Atendiendo las necesidades del mundo en general

Tener la Mente de Cristo es apartarse naturalmente de las limitaciones del egoísmo o la indiferencia y esforzarse, en cambio, genuinamente por comprender y tener compasión por las necesidades de los demás —y responder con la oración a esas necesidades—.

No somos frágiles

Las ideas no se pueden borrar. Las cualidades derivadas de Dios son permanentes. Vislumbrar estas verdades espirituales abre nuevas posibilidades, permitiendo una hermosa resiliencia al enfrentar cualquier forma de adversidad. 

¿Podemos ser generosos?

Volverse a Dios en oración, silenciar nuestra propia voluntad y escuchar humildemente la dirección de Dios —y luego cambiar la forma en que pensamos y actuamos de acuerdo con lo que escuchamos— es una buena manera de buscar Su reino.

Alabanza y curación a medianoche

Alabar a Dios es elevar nuestro pensamiento hasta alcanzar esa verdadera comprensión reconociendo quién es y qué es Él. La Guía de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy, escribe: “En la Ciencia Cristiana la hora de medianoche será siempre la hora nupcial, hasta que ‘allí no haya más noche’...

¡Sorpresa! Eres espiritual. Acéptalo y vive realmente

Puesto que Dios es Espíritu, el término espiritual se refiere a todo aquello que es importante y real, en vez de a algo abstracto o un pequeño aspecto casual del ser. El Espíritu es la sustancia de todo.

Nuestra hoy: “Abundancia de empleos”

A medida que nos dedicamos a la sagrada labor de la investigación, la visión, el crecimiento y la práctica espirituales —ya sea que tengamos un empleo, lo busquemos activamente o estemos jubilados— podemos envolver en nuestros pensamientos a todos los que están desempleados, sabiendo que Dios no ve así a nadie.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.