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Original en español
En el campamento, me impresionó el hecho de que las enfermeras de la Ciencia Cristiana se esforzaran por ver a cada campista y miembro del personal tal como son para Dios —sanos y libres— incluso cuando los sentidos físicos sugerían que alguien estaba enfermo.
Dios me necesita a mí—y a ti—para servirle ahora mismo, independientemente de nuestra historia o circunstancias actuales. Está revelando nuestros próximos pasos para servir con humildad y alegría, de maneras que son una bendición para todos.
A menudo pensamos en tropezar en relación con caminar, pero me di cuenta de que no puedo tropezar con mis palabras. Las palabras apropiadas realmente no vienen de mí ni me pertenecen; Dios es su fuente.
Había estado orando con una idea útil que un practicista de la Ciencia Cristiana compartió conmigo: que bajo la ley de Dios, la necesidad y la provisión se unen para el bien universal.
La niebla de la confusión y falsa responsabilidad se evaporó de inmediato cuando hice una pausa, oré y abracé el deseo de escuchar y obedecer la dirección de Dios. Sentí que me embargaba la paz. Sabía que no era correcto continuar con este viaje.
Original en español
Inmediatamente, me volví a Dios en oración. Cerré los ojos y comenzaron a fluir las ideas divinas que había aprendido a través de mi estudio de la Ciencia Cristiana: que solo hay un Dios, una Mente, y que Él es omnipresente, omnipotente y omnisciente.
¿Qué significa ver a Dios? Dios es bueno, así que podrías decir que cuando ves el bien, ¡estás viendo a Dios!
Original en español
Razoné que, si Dios es omnisciente y lo sabe todo, y llena todo el espacio y es todopoderoso, entonces la materia y el dolor no pueden existir; ni siquiera hay un milímetro de espacio para ellos en la creación espiritual.
Sabía que se requería valor para decir lo que pensaba, pero no quería evitar hacerlo por miedo a ser diferente.
A finales de marzo de 2026, Ethel Baker, CSB, dejará su puesto como Redactora en Jefe del Journal, Sentinel y Heraldo (JSH), para regresar a su hogar en Búfalo, Nueva York, y centrarse en la práctica y enseñanza de la Ciencia Cristiana y colaborar de manera más activa en su iglesia filial. Le estamos muy agradecidos a Ethel por sus tres décadas de devoto servicio a La Iglesia Madre.