Originales Web
Apareció primero el 30 de enero de 2025 como original para la Web.
La fe en Dios como del todo bueno, el único poder y siempre presente nutre la comprensión científica de la ley divina. Esta ley concluye lógicamente que toda enfermedad y deformidad en nuestros cuerpos humanos y sociedades debe ceder inevitablemente ante el hecho espiritual de nuestra integridad y plenitud eternas como hijos de Dios.
Apareció primero el 5 de junio de 2025 como original para la Web.
Publicado originalmente en francés
No tenemos que abrigar ningún temor a la declinación o la pérdida. El hecho es que Dios es infinito, todo. Todo es Verdad. Todo es Amor. No hay lugar para el mal o el magnetismo animal en la totalidad de Dios.
Original en español
Nunca estamos solos. Vivimos rodeados del Amor infinito. Nos consuela, nos protege y nos bendice. Ninguna forma de error, de mal, puede quitarnos las bendiciones que son nuestras como reflejo o imagen de Dios.
Apareció primero el 7 de julio de 2025 como original para la Web.
Publicado originalmente en portugués
Naveguemos sobre las aguas que nos aseguran el dominio sobre todos los males “de que es heredera la carne”. El único camino es el Cristo, tal como se nos muestra en la teología de la Ciencia Cristiana.
Apareció primero el 1º de septiembre de 2025 como original para la Web.
Cada vez que alguien se une a La Iglesia Madre o a una de sus filiales en todo el mundo, se está realmente comprometiendo a participar en la práctica sanadora de la Ciencia Cristiana, independientemente de si se anuncia o no en el Journal. Este es nuestro trabajo, y todo seguidor de Jesús sabe que es posible hacerlo mediante la gracia del Cristo.
El hecho es que no hay nada que arreglar en la creación de Dios; solo hay Verdad, toda la Verdad, y nada más que la Verdad. No importa cuán oscuras parezcan ser las cosas, nada puede poner fin a la Verdad.
La curación se produce cuando nos damos cuenta de que nuestra identidad nunca puede ser cambiada en algo que no es. No hay ningún poder aparte de Dios, el Amor, así que no hay poder que pueda cambiarnos de lo que Dios ha hecho.
Al principio pensé que, si oraba lo suficiente, nuestro vuelo ya no sería cancelado. Luego me pregunté si así es cómo funciona la oración realmente.
Afirmaba que yo era una idea espiritual de la Mente divina, Dios, y que era pura y perfecta, y cuanto más no solo creía, sino que también comprendía esto, más sólida y tranquila me sentía.
Original en español
Esta experiencia me hace pensar en estas palabras: “Cuando despertemos a la verdad del ser, toda enfermedad, dolor, debilidad, cansancio, pesar, pecado, muerte serán desconocidos y el sueño mortal cesará para siempre” (Ciencia y Salud, págs. 218-219).