Me llamo Charlie y me gusta escuchar a Dios. En la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana he aprendido que Dios siempre nos está hablando. Conozco la voz de Dios en mis pensamientos, porque Dios es Amor, y cuando escucho a Dios, me siento bien.
Dios me ha dicho muchas cosas que me ayudan, así que sé que cuando escucho a Dios, debo prestar atención. Dios me da buenas ideas que también ayudan a los demás.
Una vez que escuché a Dios fue cuando nos preparábamos para ir a la fiesta de cumpleaños de mi primo. Yo estaba con la abuela y ella no podía encontrar el regalo. Así que le pedí ayuda a Dios y me puse a escuchar. Recibí el mensaje de que la abuela encontraría el regalo. Entonces lo encontró en el piso de arriba. Todos la pasamos bien en la fiesta.
En la Escuela Dominical, siempre escribimos por qué estamos agradecidos. Estoy agradecido de que la abuela encontrara el regalo de mi primo y de que siempre puedo escuchar a Dios, pase lo que pase.
