Mientras los líderes buscan soluciones a la crisis del euro, la austeridad parece ser la “nueva realidad”, junto con el desempleo, los impuestos más altos y el temor por la potencial pérdida de puestos de trabajo. Como la economía global está tan interconectada, la verdad es que se necesitan las oraciones de todos, y así todos seremos beneficiados.
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