Puede decirse que todos los problemas que afligen al mundo se deben al hecho de que no se enfrenta el magnetismo animal. Dado que es necesario que los cristianos emulen el ejemplo de Cristo Jesús, es lógico asumir que tienen el deber ineludible de probar la irrealidad de los designios del diablo.
Iniciar sesión para ver esta página
Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!
