P: ¿Cómo puedo orar ante el prejuicio y la discriminación?
R: Cuando con 13 años me mudé de la República Democrática del Congo a Noruega, una de las primeras cosas que quería hacer era tener amigos. A menudo buscaba nuevos conocidos en Facebook y les mandaba una solicitud de amistad. El problema era que yo no sabía exactamente cómo funcionaba Facebook, así que había un chico al que le había pedido varias veces ser amigos, sin darme cuenta de que él ya había negado mi pedido dos veces.
Tan pronto me di cuenta de lo que había pasado, me embargaron muchas emociones: me sentía enojado, confundido, herido. De por sí ya sentía que era un forastero, y el hecho de que alguien me dijera que no quería mi amistad, solo empeoró las cosas. ¿Es que había algo malo en mí? ¿Acaso no quería ser mi amigo por mi origen, o porque mi apariencia y mi forma de hablar eran diferentes a las de él?
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