En una ocasión, mientras leía la Lección Bíblica que se encuentra en el Cuaderno Trimestral de la Ciencia Cristiana, pensé que mi progreso espiritual parecía haberse estancado. Aunque la Lección seguía siendo una parte importante de mi estudio diario, necesitaba una nueva perspectiva.
Dios me reveló el camino para que comprendiera la inspiración que proporciona la Lección Bíblica. Además, Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana, dejó muchas declaraciones y explicaciones de la verdad espiritual en sus escritos, los cuales me dieron pensamientos para reflexionar y avanzar en mi estudio. Lo que aprendemos en la Ciencia Cristiana es la Verdad discernida.
En una reunión cumbre de la Iglesia, un orador habló sobre Melquisedec. La historia de este profeta se convirtió para mí en un área a investigar para comprenderlo espiritualmente. La primera ayuda que recibí vino en el poema de la Sra. Eddy, “Christ and Christmas” (Cristo y la Navidad), donde, en su Glosario, citó de Hebreos: “Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios” (7:3). Qué resumen de la historia de Melquisedec, a quien muchos se han esforzado por comprender, y que caminó en la tierra unos dos mil años antes de Cristo Jesús.
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