Nada es tan contagioso como el pensamiento, ya sea para bien o para mal. Por eso es tan importante practicar el distanciamiento mental, para erigir una barrera mental entre nuestra consciencia y la aparente aceptación generalizada de las teorías materiales.
Iniciar sesión para ver esta página
Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!
