¡Hola! Nos llamamos Grace y Kayla. Hemos estado aprendiendo sobre Dios en nuestra clase de la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana.
Queremos compartir algo de la Biblia que nos ha ayudado a aprender más sobre Dios. Dice: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).
¿Qué significa ver a Dios? Dios es bueno, así que podrías decir que cuando ves el bien, ¡estás viendo a Dios! Hemos aprendido que es muy importante mantener un corazón puro para poder ver la bondad de Dios en todas partes.
Piensa en cuando miras a través de una ventana. Si la ventana está limpia, es mucho más fácil ver paisajes hermosos al otro lado.
Sin embargo, es necesario esforzarse para mantener un corazón puro, así como para limpiar las ventanas cuando se ensucian. Tenemos que vigilar qué pensamos y no escuchar pensamientos que no son buenos. En cambio, queremos escuchar a Dios.
Los pensamientos malos, o “suciedad” en nuestra ventana mental, pueden ser pensamientos tales como impaciencia, egoísmo, odio, mezquindad, mal humor o celos. Si esta “ventana” se ensucia, podemos limpiarla. Podemos hacerlo escuchando los buenos pensamientos de Dios; pensamientos que son abnegados, amorosos y generosos. Limpiar todo el barro nos ayuda a ver la bondad de Dios. No siempre es fácil, pero está bien, porque vale la pena cuando terminamos de hacerlo. Entonces podemos ver qué es realmente cierto, ¡hurra!
Un corazón puro es un corazón lleno de pensamientos buenos y amorosos. Es un corazón paciente, amable, agradecido, atento, colaborador. Es un corazón que ve la bondad de Dios por todas partes. Es un corazón lleno de amor, y es un corazón que también siente el amor de Dios.
