Originales Web
La fe en Dios como del todo bueno, el único poder y siempre presente nutre la comprensión científica de la ley divina. Esta ley concluye lógicamente que toda enfermedad y deformidad en nuestros cuerpos humanos y sociedades debe ceder inevitablemente ante el hecho espiritual de nuestra integridad y plenitud eternas como hijos de Dios.
Apareció primero el 27 de enero de 2025 como original para la Web.
Queridos miembros de La Iglesia Madre: Cuando entré al auditorio del Edificio Original de La Iglesia Madre en junio del año pasado, me impactó la simplicidad de la inscripción en la parte superior de la pared, sobre la plataforma de los lectores: “Dios es Amor”, de la primera epístola de Juan. En la plataforma misma hay una exclamación complementaria tomada de Salmos: “¿Qué dios es grande como nuestro Dios?” (77:13).
Sabíamos que el sentido espiritual trae a la consciencia la luz del Principio divino, que gobierna armoniosamente cada situación.
El reino de Dios, como Cristo Jesús nos prometió, está dentro de nosotros. He descubierto que este es el lugar más seguro que jamás podamos conocer. Aquí es donde vivimos, no solo visitamos.
Apareció primero el 27 de enero de 2025 como original para la Web.
Queridos miembros y amigos: Después de haber servido en la Junta Directiva de la Ciencia Cristiana desde mayo de 2017, tras una carrera en derecho y negocios internacionales, Rich Evans, CSB, ha decidido, después de orar mucho al respecto, de dejar la Junta Directiva y volver tiempo completo al fructífero trabajo de la práctica y enseñanza de la Ciencia Cristiana. Rich continúa enseñando y celebrando su Asociación en Arizona, EUA.
Puesto que el universo real del hombre y las cosas es un reflejo del Espíritu y es totalmente espiritual, cualquier representación material de él es una falsificación; una imagen mantenida en creencia por la llamada mente carnal o mortal, que es en sí misma una creencia falsa.
Como asisto a la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana, he aprendido que Dios es bueno, por lo que no pudo hacer nada malo, como una tos o enfermedad.
Si realmente estamos luchando por deshacernos del odio, el simple hecho de no querer ser dominados por el odio en cualquier forma puede comenzar a movernos hacia la curación. Este deseo abre nuestro corazón a la omnipresencia del Amor como un poder transformador.
El sentido innegable de que todo está bien, de que nada puede separarnos a ninguno de nosotros del amor de Dios, es un sentimiento como ningún otro.
El miedo había desaparecido por completo y pude disfrutar del resto del buceo y de la belleza que me rodeaba.