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Esta curación física sirvió como un recordatorio poderoso de que realmente podemos confiar en Dios como una guía muy práctica y ayuda inmediata en cualquier circunstancia. Cada uno de nosotros es digno de sanar y progresar sin dolor a través de una mayor comprensión de que nuestra vida es espiritual y eterna.
Siempre que nos encontramos orando por la humanidad en general, es eficaz recordar que solo el universo real del Alma se encuentra en el pensamiento verdadero del hombre —y que este reino divinamente mental es el auténtico soberano—.
Reflejamos capacidad, inteligencia y armonía infinitas porque somos la expresión de Dios.
La verdad de Dios actúa como una ley permanente y confiable, tan conocible como las matemáticas o la aerodinámica. Ilimitados por las teorías ancestrales creadas por el hombre, pensadores espirituales de todos los ámbitos de la vida han buscado leyes o verdades que lo abarquen todo.
Original en español
Debo confesar que nunca había sentido el cuidado del Amor divino tan intensamente como con esta hermosa curación. Me sentía tranquila, segura y confiada a pesar de las visibles evidencias de un accidente. Fue maravilloso darme cuenta de que la única vida que existe radica en Dios, no en la sangre ni en la carne.
Me comuniqué con otra practicista, quien aceptó orar por mí. Me recordó que no existía ninguna ley de Dios que respaldara esa mentira de dolor y que yo tenía la autoridad divina para negar su realidad o necesidad.
Después de acostar a nuestra hija, llamé a una practicista de la Ciencia Cristiana para que apoyara mis oraciones con un tratamiento de la Ciencia Cristiana. Después de hablar, me sentí segura de que este trabajo de oración sería eficaz.
Esa acción espiritual disolvió mi agravio y me permitió ver a Maya como Dios la ve: radiante, completa e imposible de no amar.
Alabar a Dios es elevar nuestro pensamiento hasta alcanzar esa verdadera comprensión reconociendo quién es y qué es Él. La Guía de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy, escribe: “En la Ciencia Cristiana la hora de medianoche será siempre la hora nupcial, hasta que ‘allí no haya más noche’...
Puesto que Dios es Espíritu, el término espiritual se refiere a todo aquello que es importante y real, en vez de a algo abstracto o un pequeño aspecto casual del ser. El Espíritu es la sustancia de todo.