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Originales Web

Confié en los ilimitados paradigmas de Dios

Afirmé en oración que el plan de Dios para mí ya estaba en curso y se expresaba en abundante bondad, alegría, bienestar, empleo y provisión; todo lo cual no estaba limitado por los paradigmas materiales de cómo era mejor y más probable satisfacer las necesidades humanas. 

Este trabajo de estudio y oración en la Ciencia Cristiana es alegre, edificante y desafiante. Es dar testimonio de que el Amor divino, Dios, llena todo el espacio. Es reconocer que el Amor descansa sobre todos.

Reclamé mi derecho a sentirme satisfecho con mi trabajo de oración y el trabajo del practicista, y confié plenamente en que la Ciencia divina estaba en efecto y en funcionamiento. Ya no intentaba arreglar ni siquiera sanar un problema, sino que trabajaba para ver expresada más de la Vida, Dios.

No solo una curación, ¡sino dos!

Me di cuenta de que, en lugar de tratar de arreglar una condición física, necesitaba corregir cualquier pensamiento que hubiera detrás.

Fuerza y movimiento restaurados

Empecé a orar de inmediato. Afirmé mentalmente mi identidad como una idea espiritual de Dios, el bien, y negué que pudiera sufrir por hacer una actividad correcta y buena.

La ley de Dios y la práctica de la Ciencia Cristiana

Me abrí al reconocimiento de que Dios es la única fuente de mis pensamientos y acciones. Por lo tanto, todo mi ser solo podía ser armonioso. ¡Qué libertad y justicia se encuentran en este poderoso hecho espiritual!

Reclama tu herencia

Aunque no tenemos que ganar la herencia que Dios nos dio, sí debemos reclamarla. Lo hacemos al reconocer sistemáticamente nuestra condición como creación espiritual de Dios y rechazar cualquier aspecto del yo mortal y material.

¿Cómo puedo ser yo misma?

Le pido a Dios que me diga quién soy. Las respuestas llegan como un sentimiento tranquilo y suave de que soy buena porque mi creador es bueno.

Jamás estoy sola: Una travesía de confianza

Esta experiencia me enseñó que nunca estamos solos. Como idea espiritual de Dios, cada uno de nosotros es siempre uno con el Espíritu divino. Podemos superar lo que parece ser una limitación o temor a través del Cristo —la idea divina que revela la bondad omnipresente de Dios—.

Prueba del poder y el amor de Dios

Original en español

Aprendí que estar “escondido con Cristo en Dios” es tener humildad y fortaleza. Eso es lo que esta experiencia me estaba mostrando: que el poder y la fuerza provienen de la humildad y la confianza en Dios, no del cuerpo.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.