Originales Web
Publicado originalmente en alemán
Todos somos ideas de Dios, igual e infinitamente importantes y valiosos. Todos somos los asistentes de Dios, trabajando para Él y expresándolo. Incluso cuando cumplimos las tareas, podemos estar mentalmente sentados en silencio a los pies del Cristo, expresando a Dios.
El enfoque espiritual del enfermero de la Ciencia Cristiana en el cuidado práctico de los pacientes es un factor importante en el proceso de curación.
Me di cuenta de que era capaz de entender cualquier cosa en mi clase de matemáticas porque Dios todo lo sabe y yo Lo reflejo.
He visto cómo crece mi trabajo de enfermera de la Ciencia Cristiana: se siente más pleno y completo. Tengo una mayor percepción de la naturaleza ilimitada del trabajo y del hermoso desarrollo que inevitablemente se produce cuando se supera el temor.
Estar en el elevado entorno de un sanatorio de enfermería de la Ciencia Cristiana para este curso introductorio me causó una profunda impresión. Varios años después, tuve la oportunidad de trabajar en ese mismo sanatorio, disfrutando de una carrera satisfactoria en un entorno amoroso y acogedor.
Dios me necesita a mí—y a ti—para servirle ahora mismo, independientemente de nuestra historia o circunstancias actuales. Está revelando nuestros próximos pasos para servir con humildad y alegría, de maneras que son una bendición para todos.
¿Qué significa ver a Dios? Dios es bueno, así que podrías decir que cuando ves el bien, ¡estás viendo a Dios!
A menudo pensamos en tropezar en relación con caminar, pero me di cuenta de que no puedo tropezar con mis palabras. Las palabras apropiadas realmente no vienen de mí ni me pertenecen; Dios es su fuente.
Había estado orando con una idea útil que un practicista de la Ciencia Cristiana compartió conmigo: que bajo la ley de Dios, la necesidad y la provisión se unen para el bien universal.
Original en español
Inmediatamente, me volví a Dios en oración. Cerré los ojos y comenzaron a fluir las ideas divinas que había aprendido a través de mi estudio de la Ciencia Cristiana: que solo hay un Dios, una Mente, y que Él es omnipresente, omnipotente y omnisciente.