Originales Web
Apareció primero el 23 de marzo de 2026 como original para la Web.
El egocentrismo lleva a pensar que somos personalmente responsables o que somos inadecuados o estamos abrumados. El Ego único es la Mente divina, y la Mente divina está a cargo de todos los aspectos de la iglesia: su crecimiento, su provisión, su unidad y alegría.
Apareció primero el 8 de junio de 2026 como original para la Web.
Publicado originalmente en portugués
La riqueza de literatura y recursos que ofrece la Ciencia Cristiana es un excelente apoyo para mi estudio de la Ciencia Cristiana y el crecimiento espiritual. Mi perspectiva sobre las personas, las cosas y el mundo sigue volviéndose más espiritual.
Apareció primero el 13 de abril de 2026 como original para la Web.
Original en español
Por la mañana, cuando despertamos, si nuestro primer pensamiento es la unidad del hombre con Dios, podemos hacer nuestra primera acción del día sabiendo que el poder del Amor es nuestro, que vivimos en el reino de los cielos, donde todo es armonía.
Tener la Mente de Cristo es apartarse naturalmente de las limitaciones del egoísmo o la indiferencia y esforzarse, en cambio, genuinamente por comprender y tener compasión por las necesidades de los demás —y responder con la oración a esas necesidades—.
Estas experiencias que muestran el poder redentor de Dios traen curación a nuestras familias y comunidades, y estoy agradecida por las lecciones que mi hijo aprendió en la Escuela Dominical y aplicó a su vida.
Seguí orando por un rato y luego me quedé dormida de inmediato. Estaba muy agradecida por esa oportunidad de orar.
Descarté de inmediato la idea de que no podría participar en todas las actividades que habíamos planeado. Mi confianza estaba en Dios y en la Ciencia Cristiana, basada en muchos años de depender de ellos, así que sabía que estaría bien.
Lo importante para quien trabaja activamente en el servicio a Dios —ya sea como practicista, maestro, conferenciante, lector, miembro de la iglesia en una junta o comité— es vigilar sus propios pensamientos. Debe asegurarse cada día de no permitir que, ni la más mínima sugestión negativa, se aloje en su conciencia que pueda posteriormente ser blanco del mal.
Dios elevó mi visión para ver la realidad espiritual, la totalidad de Dios como la Vida divina. Esta perspectiva más elevada bendijo y apoyó mis esfuerzos por vivir mi cristianismo, ofrecer una mano y ayudar a elevar a los demás.
Dondequiera que estemos en el mundo, podemos responder cada día a la mentira de que la ley divina está ausente o es impotente. Podemos demostrar que la ley divina del bien es la única ley para tratar problemas de salud, dificultades de relaciones —de hecho, cualquier parte de nuestra vida en la que necesitemos ver progreso—.