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2025

Queridos miembros: Estamos encantados y agradecidos de poder compartir con ustedes la feliz noticia de la reciente admisión de nuevos miembros de alrededor del mundo a La Iglesia Madre. Los nuevos miembros de nuestra familia mundial provienen de Alemania; Angola; Australia; Benín; Brasil; Camerún; Canadá; Estados Unidos de América; Filipinas; Ghana; Guadalupe, un territorio de Francia; Indonesia; Kenia; Liberia; México; Nigeria; Perú; Polonia; Puerto Rico, un territorio de los Estados Unidos de América; Reino Unido; República del Congo; República Democrática del Congo; Sudáfrica; Togo; Uganda y Zimbabue.

Los estudiantes de la Ciencia Cristiana encuentran que dos guías, la Biblia y el libro de texto de la Ciencia Cristiana, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras escrito por Mary Baker Eddy, nos llevan con seguridad a nuestro hogar; a la comprensión de que moramos en Dios.

Esta historia me ayudó una noche cuando desperté con dolor en el oído. Mi mamá estaba conmigo y juntos dijimos el Padre Nuestro.

Definitivamente ahora puedo confirmar que cada curación nos permite experimentar el poder divino de Dios. ¡Aleluya!

Continué orando, estudiando y meditando todo lo que leía. Después de tres días, ya no tenía dolor. Estaba sano.

Fui a la habitación de mi abuelo y miré a izquierda y derecha. Miré en un par de sus pantalones, y vi dos billetes que juntos eran más que suficientes para llevarnos a la iglesia y volver a casa.

Fui a la casa de mi abuela y oramos juntas. Estaba segura de que la oración me ayudaría, porque yo ya sabía que Dios siempre está conmigo y me cuida.

Debido a que estaba etiquetando a mi familia como poco amorosa y desconsiderada, amarlos parecía bastante difícil. Necesitaba corregir mi forma de pensar acerca de ellos, debía verlos y amarlos como hijos de Dios.

A medida que sentía la verdad del amor de Dios que todo lo incluye, el dolor y la enfermedad fueron disminuyendo hasta que finalmente desaparecieron. ¡Estaba libre!

El practicista afirmó de inmediato que sabíamos que mi lugar correcto estaba determinado por Dios, no por una persona. También me recordó que Dios es la única causa, que Él causa solo el bien, y que, por lo tanto, yo debo estar en el lugar correcto, en el momento correcto, haciendo el trabajo correcto con la recompensa correcta.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.