La fe en Dios como del todo bueno, el único poder y siempre presente nutre la comprensión científica de la ley divina. Esta ley concluye lógicamente que toda enfermedad y deformidad en nuestros cuerpos humanos y sociedades debe ceder inevitablemente ante el hecho espiritual de nuestra integridad y plenitud eternas como hijos de Dios.
Los buenos pensamientos son de Dios porque Dios es bueno. Yo sabía que la preocupación y la confusión no son buenas.
Nuestro hijo nunca mostró ninguna molestia durante el viaje. La experiencia de acampar resultó ser lo más destacado de nuestro verano, y él nunca volvió a mencionar el incidente de las compras. No ha habido secuelas de su caída.
Sabía que mi ser es verdaderamente espiritual, lo que significaba que no podía ser perjudicada por las limitaciones materiales; la materia no es parte de la creación espiritual de Dios. Dios es Amor y ama a Sus hijos.
A veces podemos pensar que “atender a la gente” e “invitarlos” tiene que ver solo con la comunidad local, pero no olvidemos que los miembros de la iglesia necesitan el mismo abrazo cálido.
Cuando una experiencia parece ser una cruz que llevar, besemos esa cruz y aprovechemos la oportunidad de aprender más de lo que es verdaderamente real. Progresivamente hallaremos no solo que el sufrimiento cesó, sino un gozo espiritual en el que podremos disfrutar de todos los tiernos cuidados de Dios, y no sufriremos.
Cuando llegó el momento de un segundo examen, ya no tenía miedo. Después de examinarme, el medico quedó asombrado. Me dijo que todo estaba normal y que el fibroma que impedía el desarrollo normal del bebé había desaparecido.
No tenemos que abrigar ningún temor a la declinación o la pérdida. El hecho es que Dios es infinito, todo. Todo es Verdad. Todo es Amor. No hay lugar para el mal o el magnetismo animal en la totalidad de Dios.
La oración revela nuestra integridad espiritual innata e incorruptible. La oración rompe la creencia hipnótica, así como se rompió la ilusión para el burro ese día. A través de la claridad inspirada en la oración, las ilusiones simplemente se rompen, y la salud y la armonía son el resultado natural.
Naveguemos sobre las aguas que nos aseguran el dominio sobre todos los males “de que es heredera la carne”. El único camino es el Cristo, tal como se nos muestra en la teología de la Ciencia Cristiana.