Lo que no es cierto acerca de Dios no puede ser verdad acerca de ninguno de Sus hijos, que son creados a Su imagen y semejanza. Esta es una verdad universal que abraza a todos, en todas partes.
La Ciencia Cristiana enseña la importancia de apartarse del miedo en las crisis de salud. Hacerlo nos permite mantenernos conscientes de la verdad y aprovechar más la omnipotencia y omnipresencia de la bondad de Dios.
La incertidumbre puede parecer desalentadora, pero es posible apoyándose en Dios, el bien, y sabiendo que Él tiene las riendas.
Mientras escuchaba los pensamientos de Dios, me pareció natural abrir una de mis tareas y comenzar a trabajar en ella.
Finalmente, un día me sentí impulsada a preguntarle a mi amiga si había un libro que pudiera leer para aprender más sobre las maravillosas ideas que compartía conmigo. Ella acababa de recibir un ejemplar del libro de Mary Baker Eddy Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras que había encargado, y me lo dio.
Así como la luz del amanecer finalmente llena el cielo, Dios ilumina nuestras vidas, trayendo libertad y curación de maneras gloriosas.
El practicista afirmó de inmediato que sabíamos que mi lugar correcto estaba determinado por Dios, no por una persona. También me recordó que Dios es la única causa, que Él causa solo el bien, y que, por lo tanto, yo debo estar en el lugar correcto, en el momento correcto, haciendo el trabajo correcto con la recompensa correcta.
Podemos confiar con calma y humildad en que Dios proveerá a la humanidad con vigilancia y sabiduría oportuna para la acción correcta. Las entidades gubernamentales de todo el mundo están tomando medidas para garantizar la transparencia en el desarrollo y la aplicación de la IA.
En lugar de simplemente releer el libro de texto, algo que había hecho muchas, muchas veces a lo largo de los años, decidí escribirlo con bolígrafo y papel. Este proceso de copiar Ciencia y Salud de mi propia mano se convirtió en una experiencia muy profunda y personal. Estaba viendo las palabras de la Sra. Eddy y conectándome con ellas de una manera nueva.
Jesús vivió esa vida sin interrupciones “sin silos” y les dijo a sus seguidores que podían hacer lo que él hizo. Podemos ver a todas las personas con las que nos encontramos como hijos amados y cuidados de Dios, y cada desafío es una oportunidad para presenciar la sabiduría siempre presente de la Mente divina, la supremacía del Espíritu divino y la bondad del Alma divina.