
Relatos de curación
La Gratitud Que siento por el bien que la Ciencia Cristiana ha traído a mi vida por más de setenta años, me impulsa a escribir este testimonio. A través del estudio y de la aplicación de la Ciencia, he tenido buena salud, las relaciones humanas se han vuelto armoniosas, y he progresado al aprender a sobreponerme a las limitaciones, así como a indeseables rasgos de carácter.
Durante Muchos Años había asistido de tanto en tanto a una filial de la Iglesia de Cristo, Científico, y tenía la intención de afiliarme a la Iglesia, algún día. Pero lo que siempre me preocupaba, era si tendría suficiente tiempo para cumplir con todas las obligaciones que implica ser miembro de una iglesia.
Agradezco Mucho A mis padres que me hayan llevado con regularidad a una Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana durante mi niñez. Atribuyo mi pasada y presente buena salud a la comprensión de las verdades espirituales que adquirí allí.
Antes De Que naciera nuestro primer hijo, hicimos arreglos para que el parto se hiciera en casa. No obstante, durante el alumbramiento, el nacimiento no se efectuó en el tiempo en que el médico había esperado.
Mi Madre Ha sido Científica Cristiana desde niña, y yo he asistido a la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana desde muy pequeña. En la Escuela Dominical aprendemos los Diez Mandamientos, el Padre Nuestro y el Sermón del Monte que dio Cristo Jesús.
Una Noche Lei un artículo en El Heraldo de la Ciencia Cristiana con referencia al tema de la preexistencia. A la mañana siguiente, con el objeto de alcanzar algo de la parte superior de una alacena, tuve que subirme a una pequeña escalera plegable.
“!Cuan Grande Es tu bondad,.
Mis Tres Hijos eran chicos cuando comencé a estudiar la Ciencia Cristiana. El más pequeño sufría de asma y yo a menudo me preguntaba si él podría asistir a la escuela cuando tuviera cinco años.
Una Mañana Sufri , repentinamente, un ataque de apoplejía. No podía recordar cómo hacerme el nudo de la corbata, manejar el automóvil o construir una frase coherente.
Hace Nueve Años tuve problemas en la vejiga. Fui a consultar tres médicos, pero las medicinas no me ayudaron y los dolores eran terribles.