Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

UN ESTUDIANTE UNIVERSITARIO ESCRIBE

Elevándonos “a lo inspirado”

Del número de julio de 1968 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Es generalmente admitido que existen dos elementos esenciales para alcanzar un nivel sobresaliente en los estudios. Uno debe entender las bases que lo fundamentan por medio de varias fuentes de información, incluyendo entre ellas conferencias, reseñas, libros y apuntes. Entonces, el estudiante debe recopilar y almacenar una abundante reserva de conocimiento humano. Básicamente, se utilizan dos facultades: el entendimiento y la memoria.

Mientras que los sistemas aceptados en la actualidad clasifican la capacidad de pensar como una función del cerebro, el método del Científico Cristiano se torna a la fuente del pensamiento inteligente. Esta fuente es la Mente divina. Ciertamente, lo lógico sería recurrir a la fuente perfecta e infinita del entendimiento. Esto es lo que los Científicos Cristianos están aprendiendo a hacer.

Mrs. Eddy explica: “Avanzando hacia un plano de acción más alto, el pensamiento se eleva del sentido material al espiritual, de lo escolástico a lo inspirado, y de lo mortal a lo inmortal” (Ciencia y Salud, pág. 256). Por lo tanto, hallamos que la memoria y el entendimiento necesarios para tener éxito en los estudios, deberían derivar de la inspiración, más bien que de alguna función del cerebro. Existe una clara vislumbre de una fuente espiritual en las palabras de la Biblia: “Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda” (Job 32:8).

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más en este número / julio de 1968

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.