
Para jóvenes
Ahora sé mucho más claramente que todos somos espirituales, gobernados por Dios, el bien, y que cada uno tiene su propio propósito y camino para cumplirlo.
Mi identidad no está definida por la oscuridad de una estación, sino que es permanentemente buena, como Dios.
Aunque nuestro enamoramiento por la chica se desvaneció, nuestra amistad perduró. Esto era el Amor reflejado en el amor.
Al principio pensé que, si oraba lo suficiente, nuestro vuelo ya no sería cancelado. Luego me pregunté si así es cómo funciona la oración realmente.
El bien debe fluir del bien, así como la luz tiene que fluir del sol, simplemente por la naturaleza de su fuente.
Sabía que se requería valor para decir lo que pensaba, pero no quería evitar hacerlo por miedo a ser diferente.
Apoyarse en Dios significa que todo lo bueno y lo correcto es posible, y yo pude demostrarlo.
Tuve que tomar varias decisiones, cada una de las cuales parecía que tenía que ser perfecta. No me sentía en paz con ninguna de ellas.
Una sensación de calma me invadió, como el abrazo de una madre, y supe que era Dios asegurándome que era seguro volver a la carretera.
Abrí los ojos y le dije a mi entrenador que estaba listo para volver al hielo. Marqué un gol y una asistencia sin dolor alguno.