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Para jóvenes

Le pedí a Dios una pasantía. Me dio un trabajo.

Imagínate ser rechazado más de 50 veces. Eso es lo que le sucedió a esta estudiante universitaria cuando solicitó docenas de trabajos después de graduarse. Sin embargo, finalmente, lo asombroso no solo fue encontrar un trabajo, sino las lecciones espirituales que aprendió a lo largo del camino.

¡La adicción al juego desapareció!

Al principio, el constante afán de esta jugadora por subir de nivel no parecía un gran problema. Pero cuando llegó al punto en que ni siquiera podía evitar jugar durante la clase, supo que los videojuegos habían pasado de ser algo divertido a una adicción. Sigue leyendo para descubrir cómo la Ciencia Cristiana la ayudó a liberarse.

“Empecé a correr cada vez más rápido”

Era el campeonato estatal, y después de una carrera intensa, este corredor se encontró lidiando con la fatiga en el siguiente encuentro. Pero fue entonces cuando todo lo que había estado poniendo en práctica como Científico Cristiano vino a rescatarlo.

¿Qué vas a hacer después?

Parecía que todos en su vida querían saber: ¿Qué vas a hacer después de graduarte? Pero en lugar de sentirse presionado, este escritor se apoyó en lo que había estado aprendiendo acerca de Dios, el Amor, para encontrar el camino a seguir.

Cuando la gran fecha de entrega era inminente

Ella no podía haber trabajado más duro en el gigantesco documento final, pero ese era justamente el problema. Cuanto más trabajaba, más luchaba. Afortunadamente, estaba a punto de descubrir un enfoque diferente, basado en el ejemplo de Jesús, que cambió todo el proyecto por completo.

Detrás del volante… con Dios

Después de tener un accidente automovilístico por estar distraída, esta adolescente comenzó a ver de manera diferente lo que significa conducir; como una oportunidad para orar activamente por ella misma y por todos los demás en la carretera.

Cuando la India impuso el confinamiento debido a la pandemia, esta adolescente, como los de todo el mundo, descubrió que su vida había cambiado por completo. La Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana demostró ser una tabla de salvación inesperada. 

Adiós temporada de gripe

Nuestra autora explica que la ley de Dios siempre está en funcionamiento. Y es una ley en la que podemos confiar para mantenernos en perfecto estado de salud, sin interrupción.

Sana de desesperanza

Se sentía desesperada, como si no tuviera futuro y ni siquiera importara. Pero un día, esta adolescente comenzó a comprender algunas de las sencillas ideas que había aprendido en la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana, y toda su perspectiva cambió. 

Con el reconocimiento de que Dios nos creó a cada uno de nosotros intrínsecamente buenos, estamos facultados para avanzar hacia la redención y el cambio sin atribuirnos las acciones equivocadas a nosotros mismos.

La misión del Heraldo

 “...para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

Mary Baker Eddy, La Primera Iglesia de Cristo, Científico, y Miscelánea, pág. 353

Saber más acerca del Heraldo y su misión.