Para niños
Aprendí que la gratitud es una forma de confiar en Dios. Podemos estar agradecidos a Dios cuando todo está bien.
Dios, el Espíritu, me creó para ser totalmente espiritual y muy bueno.
La maestra de Annie le recordó que, puesto que nuestra identidad es creada por Dios, solo Él puede decirnos qué es verdad acerca de nosotros. Ella sugirió que Annie escuchara para que Dios le dijera quién era ella realmente.
“Bueno, tú reflejas a Dios, ¿verdad?”, le pregunté. “Siempre reflejas a Dios. Y Dios no está enfermo. Entonces, ¿puedes tú estar enfermo?” Él sonrió y dijo: “¡No!”
Esa noche, sin importar qué cosas de la película me vinieran a la mente, mantuve mi pensamiento lleno de lo que sabía que era real acerca de Dios como Amor y sobre mí como la hija amada de Dios.
Melody tenía que ir a una nueva escuela, donde no conocía a nadie. A medida que se acercaba el primer día, se sentía asustada.
Me di cuenta de que el granjero y sus ovejas eran algo así como Dios y yo. Dios cuidaba de mí, y yo, como las ovejas, estoy muy contenta y agradecida por Dios.
Cuando se lesionó jugando baloncesto, a través de la oración Hope se dio cuenta de que la alegría que sentía al jugar es una cualidad espiritual que viene de Dios, por lo que jamás puede perderla. El resultado fue una curación rápida.
Max confió en las palabras de su mamá, de que “Dios es Mente”, para ayudar a un amigo que extrañaba su casa. Y recibió un premio en el campamento por ayudar a su amigo a sentirse mejor con las ideas espirituales.
El paso del tiempo nunca podría privar a Otis de la inocencia, alegría y vitalidad que Dios le ha dado.