
Relatos de curación
Hace muchos años que me intereso por la Christian Science, por lo que desearía mencionar algunas de las curaciones que he experimentado. Tengo esperanzas que puedan ayudar a otros tal como los testimonios que aparecen en nuestros periódicos me han ayudado a mí.
Las siguientes curaciones son algunas de las bendiciones que mi familia y yo hemos recibido a través de la Christian Science durante los últimos veintiséis años. Mi esposo fué sanado de un tumor al estómago por un solo tratamiento dado en ausencia.
Desearía asegurar que la Christian Science sana con certeza. La primera vez que yo oí cerca de esta Ciencia fué en el año 1932, y ese mismo día asistí a una reunión de testimonios de los miércoles en una Iglesia Científica de Cristo.
Las meras palabras son inadecuadas para expresar mi profunda y sincera gratitud por la Christian Science Nombre que Mary Baker Eddy dió a su descubrimiento (pronunciado Crischan Sáiens). La traducción literal de estas dos palabras es “Ciencia Cristiana”.
En el año venía sufriendo desde hacía varios meses de un grave ataque de pleuresía que me incapacitaba trabajar. Cuando me encaminaba un día para consultar a un especialista me encontré con una señora que era practicista de la Christian Science.
Yo dí con la Christian Science hace unos treinta y siete años cuando entré en una Sala de Lectura de la Christian Science con el fin de reposar. Había otros allí, estudiando quietamente; así es que yo comencé a leer lo primero que hallé a la mano, resultando ser el libro de texto, “Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras” por Mary Baker Eddy.
Con profunda gratitud presento este testimonio con la esperanza que pueda inspirar a otros a encontrar en la Christian Science la respuesta práctica siempre a mano para todos los problemas. Siempre fuí considerada en mi niñez como débil y enfermiza.
La primera curación que experimenté fué de una afección al estómago de la cual sufría hacía muchos años. Cuando la facultad médica hubo hecho todo lo que pudo por mí sin haberme aliviado de mi sufrimiento y mucho menos curado, me volví a la Christian Science viéndome sana con un tratamiento.
"¡Dad gracias a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia!" (Salmo 107:1. ) No fué en pos de curación física lo que me atrajo a la Ciencia sino más bien el deseo de adquirir una más gran comprensión de Dios.
Como señal de gratitud por los testimonios de curaciones y del efecto regenerador de la Christian Science Nombre que Mary Baker Eddy dió a su descubrimiento (pronunciado Crischan Sáiens). La traducción literal de estas dos palabras es "Ciencia Cristiana".