No anhelemos bendecir o ser bendecidos,
Si satisfechos con la sabia ley de Dios
Reflejamos el infinito contento del Amor
En su perfecto ser, expresándose en nos,
Inevitablemente bendeciremos y seremos bendecidos.
Del número de julio de 1971 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana
No anhelemos bendecir o ser bendecidos,
Si satisfechos con la sabia ley de Dios
Reflejamos el infinito contento del Amor
En su perfecto ser, expresándose en nos,
Inevitablemente bendeciremos y seremos bendecidos.