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Originales Web

Mi ángel de Navidad

La estaba pasando muy bien en la montaña, hasta que un montón de nieve en polvo atrapó uno de mis esquís, haciéndome girar fuera de control. Traté de reducir la velocidad, pero en lugar de eso, fui cada vez más rápido.

“El niño que hemos de atesorar”

El bebé de la curación cristiana y mi función como sanadora —escuchar el mensaje del Cristo, estar con otros en oración y ser testigo de la perfección y plenitud que Dios les había dado— no podían ser arrebatados de mis brazos.

Confiar en Dios me salvó la vida

Esta experiencia me enseñó que debemos cambiar nuestra perspectiva hacia Dios, el Espíritu y la verdad de que nuestra existencia es algo totalmente espiritual.

Verdaderamente no había caído

Sabía que nunca podría ser nada menos que Su reflejo; por lo tanto, jamás podría perder el cuidado o el amor de Dios o tener menos que completa libertad en todos los aspectos de mi vida.

Orar es como alimentar a un pájaro

Si realmente queremos trabajar para la humanidad, la quietud, la paciencia y la presencia divina son nuestras amigas.

Protegidos del incendio forestal

Una sensación de paz y consuelo se apoderó de mí cuando me di cuenta de que la obra de Dios ya está hecha. Esto me indicó cuán improbable era que después de crear todas estas “maravillas”, Dios decidiera más tarde crear fuerzas que pudieran destruir Su creación buena “en gran manera”.

¡La “mente de Cristo” es tuya!

En lugar de centrarnos en lo que necesitamos dejar ir —el problema— podemos abrir nuestro corazón a Dios, a la Mente divina que todo lo ama, y a las gloriosas posibilidades y promesas que nos esperan.

Rechacemos las mentiras acerca de nuestro carácter

Publicado originalmente en portugués

Dios no hizo seres humanos con mentes separadas y propensas a errar y una mezcla de rasgos buenos y malos. Los hijos de Dios son espirituales y reflejan todas las cualidades íntegras de la única Mente divina, y nada más.

Siempre puedo recurrir a Dios

En la Escuela Dominical de la Ciencia Cristiana, he aprendido que Dios es una ayuda siempre presente.

Un camino hacia el civismo

Aunque al principio nos sentimos angustiados e inquietos por este enfrentamiento, mi esposo y yo afirmamos que Dios, el Principio, el Amor, era el único poder que realmente estaba en operación. Reconocimos que el Principio divino estaba a cargo, no las personalidades.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.