Sentía la profunda certeza de que Dios, el Amor, realmente estaba guiando mis pasos por mi bien. La ayuda apareció de una forma completamente inesperada, y los pasos que necesitaba seguir se fueron manifestando uno a uno.
Al elevarnos más alto en nuestras oraciones hacia una comprensión espiritual del bien, discernimos su Principio divino, el Amor, y obtenemos una certeza, construida sobre ese sólido fundamento, de la continuidad y universalidad del bien.
La guía y protección de Dios nunca podía ser menos que plena y constante.
La Sala de Lectura es un lugar especial. Es un recurso vital para la comunidad, un faro de esperanza y comprensión espiritual, que pone a disposición del público productos que pueden impactar profundamente a quienes los leen o escuchan.
Estudiar la lección bíblica también me prepara para contribuir activamente al impulso sanador del servicio religioso del domingo. Me encuentro más receptiva a la Lección-Sermón mientras se lee, esperando que sane a todos los presentes según sea necesario.
El hombre, la verdadera identidad espiritual de cada uno de nosotros, no es una combinación de maquinaria material, orgánica y funciones. Como imagen y semejanza de Dios, el Espíritu, soy espiritual, completo y estoy compuesto solo por cualidades armoniosas.
Nunca hay un momento en que pueda estar dolorida y cansada porque Dios nunca está dolorido ni cansado.
Queridos miembros y amigos: Hace varios meses, nuestro querido colega y amigo Scott Preller, CSB, nos comunicó que sentía que era el momento oportuno para finalizar su servicio en la Junta Directiva de la Ciencia Cristiana para poder dedicarse plenamente a la práctica de curación de la Ciencia Cristiana. La Junta Directiva respondió que el mejor momento para tal transición sería durante los meses de verano, después de la Asamblea Anual.