Estudiar la lección bíblica también me prepara para contribuir activamente al impulso sanador del servicio religioso del domingo. Me encuentro más receptiva a la Lección-Sermón mientras se lee, esperando que sane a todos los presentes según sea necesario.
El hombre, la verdadera identidad espiritual de cada uno de nosotros, no es una combinación de maquinaria material, orgánica y funciones. Como imagen y semejanza de Dios, el Espíritu, soy espiritual, completo y estoy compuesto solo por cualidades armoniosas.
Nunca hay un momento en que pueda estar dolorida y cansada porque Dios nunca está dolorido ni cansado.