Originales Web
Apareció primero el 20 de mayo de 2024 como original para la Web.
Lo único que podemos, y debemos perder es el falso sentido de nosotros mismos como físicos y mortales.
Apareció primero el 30 de diciembre de 2024 como original para la Web.
Estamos encantados de anunciar la nueva revisión de la traducción al español de Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras de Mary Baker Eddy. Esta traducción es la nueva edición autorizada y continuará fomentando la curación y el consuelo a todos los que la estudien.
Apareció primero el 28 de noviembre de 2024 como original para la Web.
Uno de los mensajes más dulces que recibí fue que no podía ser castigada por dedicar mi vida a Dios, ayudar y amar a mi iglesia y orar por los demás. Dios nos creó para ser libres y felices, y para sentirnos amados.
Apareció primero el 21 de octubre de 2024 como original para la Web.
Publicado originalmente en portugués
El colega que viajaba conmigo dijo que, durante esa conversación telefónica, yo estaba hablando como lo haría un padre al compartir las cualidades expresadas por un hijo.
Apareció primero el 26 de febrero de 2024 como original para la Web.
Ser más conscientes del gran valor de nuestra identidad espiritual conduce inevitablemente a una libertad más plena para ser quienes somos.
Me di cuenta de que, en lugar de limitarme a decir lo que pensaba, era más importante escuchar a Dios y dejar que el Amor guiara mis palabras y acciones.
El Principio divino, la ley universal del Amor, tiene bendiciones infinitas para cada uno de nosotros. Obedecer el Estatuto de “La oración diaria” nos protege del temor, la obstinación y el egoísmo. Nos permite vivir y dar un afecto genuino y puro que tiene un fundamento espiritual.
La luz y la majestuosidad del Cristo nos acompañan a lo largo de esta temporada navideña y más allá. El Cristo eterno trae consuelo, fortaleza espiritual y alegría a todos.
A medida que abrimos nuestros corazones al mensaje de verdad del Cristo, vemos más de nuestra armonía inherente como los hijos espirituales de Dios.
Tenemos que tener hambre del bien. Tenemos que tener sed de la Verdad. Ciertamente, no podemos darnos el lujo de distraernos con debates sobre la forma del mensaje cuando la energía vibrante del mensaje está tan cerca.