Cuando las cosas parecen difíciles, no hay mejor respuesta que considerar cómo podemos ayudar a traer este despertar espiritual al mundo. Abrazar este propósito más elevado nos permite vernos de manera más tangible en un universo en el que Dios opera en nuestra vida diaria y en nuestras interacciones con los demás.
Estoy agradecida por esta demostración eficiente de la eficacia sanadora de las verdades de la Ciencia Cristiana, que se dan en todo el mundo a través de la Lección-Sermón leída durante los servicios de la iglesia de la Ciencia Cristiana.
Nuestras oraciones pueden asegurarnos que, por ser en realidad la expresión de la Vida —la semejanza espiritual de Dios— la renovación es innata en nuestras vidas, porque es la Vida misma la que nos hace nuevos, a todos y a todas las cosas, cualquiera sea la necesidad o la temporada.
Lo primero que pensé fue que Dios es Todo-en-todo, por lo que estábamos a salvo. Mientras oraba, me di cuenta de que nada podía sacudirnos porque en Dios “no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17). Puesto que Dios es Todo e inmutable, Él estaba presente en ese momento, cuidando de todos Sus hijos.
La Oficina del Representante del Editor de los Escritos de Mary Baker Eddy se complace en anunciar que, por primera vez, la Biblia Reina Valera 1960 ya está disponible en la herramienta de estudio en línea Concord. Los usuarios de Concord pueden acceder ahora al Pastor de la Ciencia Cristiana en su totalidad, lo que hace que preparar lecturas para los servicios y reuniones de la iglesia sea más fácil que nunca.
Exasperado y desanimado, decidí hacer algo que había hecho muchas veces en el pasado; algo que Mary Baker Eddy hacía con regularidad. Recurrí a mi Biblia y la abrí al azar, con la plena expectativa de que diría lo que necesitaba escuchar para sanar.
Cuando nuestro deseo se basa totalmente en Dios, estamos procurando renunciar a la creencia en la realidad de una existencia material, y progresaremos. Dios no nos va a abandonar, porque Él es el Amor omnipresente, y el Amor divino jamás abandona a Sus hijos amados.
Dios nos habla de una manera que podemos entender, sin importar el idioma que hablemos o la época en la que vivamos.
Estaba agradecido de darme cuenta de que el doloroso sentimiento de soledad se estaba desvaneciendo. Con cada demostración, sentí un creciente sentido de la cercanía de Dios y también crecí en mi comprensión de que los accidentes y el caos jamás emanan ni son sancionados por Dios, el Amor.
Luego pensé en las ardillas y en lo mucho que todavía las amaba. Las vi inocentes y juguetonas. Ciencia y Salud explica: “Todas las criaturas de Dios, moviéndose en la armonía de la Ciencia, son inofensivas, útiles, indestructibles” (pág. 514). Sabía que, en verdad, las ardillas no podían lastimarme, y yo no podía lastimarlas.