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2025

Finalmente, un día me sentí impulsada a preguntarle a mi amiga si había un libro que pudiera leer para aprender más sobre las maravillosas ideas que compartía conmigo. Ella acababa de recibir un ejemplar del libro de Mary Baker Eddy Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras que había encargado, y me lo dio.

En lugar de simplemente releer el libro de texto, algo que había hecho muchas, muchas veces a lo largo de los años, decidí escribirlo con bolígrafo y papel. Este proceso de copiar Ciencia y Salud de mi propia mano se convirtió en una experiencia muy profunda y personal. Estaba viendo las palabras de la Sra. Eddy y conectándome con ellas de una manera nueva.

Así como la luz del amanecer finalmente llena el cielo, Dios ilumina nuestras vidas, trayendo libertad y curación de maneras gloriosas.

Jesús vivió esa vida sin interrupciones “sin silos” y les dijo a sus seguidores que podían hacer lo que él hizo. Podemos ver a todas las personas con las que nos encontramos como hijos amados y cuidados de Dios, y cada desafío es una oportunidad para presenciar la sabiduría siempre presente de la Mente divina, la supremacía del Espíritu divino y la bondad del Alma divina.

Esta experiencia me enseñó que nuestras oraciones no solo nos bendicen a nosotros. También bendicen a los demás (incluidos los animales), lo sepamos o no.

Comprometerse y perseverar en la verdad del ser, fundada en el hecho del poder total de Dios y la completa impotencia del mal, puede ayudar a sanar la agitación política.

La oración que surge de emociones humanas conflictivas jamás puede alcanzar la altura de la sólida convicción de que Dios es el único poder.

Luego pensé en las ardillas y en lo mucho que todavía las amaba. Las vi inocentes y juguetonas. Ciencia y Salud explica: “Todas las criaturas de Dios, moviéndose en la armonía de la Ciencia, son inofensivas, útiles, indestructibles” (pág. 514). Sabía que, en verdad, las ardillas no podían lastimarme, y yo no podía lastimarlas.

Dios nos habla de una manera que podemos entender, sin importar el idioma que hablemos o la época en la que vivamos.

Exasperado y desanimado, decidí hacer algo que había hecho muchas veces en el pasado; algo que Mary Baker Eddy hacía con regularidad. Recurrí a mi Biblia y la abrí al azar, con la plena expectativa de que diría lo que necesitaba escuchar para sanar.

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

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