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2025

En ese momento me di cuenta de que se necesitaba más. No era suficiente profesar un amor teórico por mi jefe sobre la base de que era miembro de la raza humana. En cambio, necesitaba ver que este hombre era el hombre que hizo Dios.

Mientras tratábamos a nuestro hijo a través de la Ciencia Cristiana, continuamos teniendo claramente en mente que era un hijo de Dios: perfecto, espiritual y sano. También reconocimos que, como tal, solo podía ser la imagen y semejanza de lo que es Dios, el bien, y que su naturaleza siempre había consistido plenamente en reflejar a Dios, el Amor. 

El Cristo mismo que estaba con esos tres hombres en el horno todavía está presente para salvar a la humanidad de la enfermedad, el pecado y la muerte.

En los días siguientes, caminé por alturas gloriosas, que es donde también estaban mis pensamientos. La Lección Bíblica con sus fortalecedores e inspiradores mensajes continuó acompañándome, y todos los días fue mi vara y mi cayado, dejándome bien equipada.  

Al principio pensé que, si oraba lo suficiente, nuestro vuelo ya no sería cancelado. Luego me pregunté si así es cómo funciona la oración realmente.

Me senté allí y realmente pensé en cuánto amor y armonía había a mi alrededor. También pensé en que Dios nunca permitiría que me lastimaran porque Dios es Amor.

Con todas las ideas anteriores, puedo empezar a comprender la totalidad de Dios, entendiendo que, dado que Dios lo es todo, no hay lugar para el caos, la enfermedad o cualquier otra situación que parezca grave y que, sin embargo, cuando cambiamos nuestra perspectiva correctamente, desaparece en la nada.

Estoy muy agradecida por todas las bendiciones que he recibido desde que conocí la Ciencia Cristiana y profundicé en la Verdad divina. Si alguien me pregunta qué significa la Ciencia Cristiana para mí, diré que la libertad absoluta. Encontrarla me cambió la vida.

Seguí orando, aunque fui tentada a sentir que estaba caminando por la cuerda floja sin una red de seguridad. Pero el mensaje divino llegó rápidamente: “Dios jamás nos deja sin una red de seguridad”. Todo el temor desapareció. Estaba a salvo y sabía que podía confiar en ese hecho espiritual, a pesar de no saber cómo se manifestaría.

Ahora veo la senda por donde andar
para seguir al Cristo,
para encontrar el bien divino, Dios,
que sana espiritualmente

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

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