Decidí que dejaría de pensar tanto en mí mismo y comenzaría a considerar cómo podría ayudar a los demás. A medida que comencé a poner esto en práctica, comenzaron a suceder cosas notables.
Lo que no es cierto acerca de Dios no puede ser verdad acerca de ninguno de Sus hijos, que son creados a Su imagen y semejanza. Esta es una verdad universal que abraza a todos, en todas partes.
Mientras escuchaba los pensamientos de Dios, me pareció natural abrir una de mis tareas y comenzar a trabajar en ella.
Al orar sobre esto, pensé que, puesto que los servicios de nuestra iglesia estaban dedicados a adorar a Dios, era la mano divina la que guiaba el bienestar de nuestra iglesia, incluida la selección de los músicos.
Tenemos un solo cuerpo, una sola identidad, y ese cuerpo está compuesto únicamente de sustancia espiritual, incluyendo la verdadera idea espiritual del corazón.
La realidad revelada implica un hermoso cambio de pensamiento. Esta es la definición de la oración contestada. Por la forma en que hemos acogido voluntariamente el punto de vista puro de Dios en nuestro pensamiento, demostramos la invalidez de una mentira acerca de Dios y el hombre.
Podemos estar muy agradecidos por las enseñanzas de la Ciencia Cristiana y por las formas en que traen curación en respuesta a nuestras oraciones. Estoy especialmente agradecido por las experiencias que tengo al aprender más y expresar el lenguaje del Alma.
Como Dios es Alma, Él expresa belleza, armonía, alegría. Los hijos del Alma no pueden estar desesperados. Reflejan la alegría del Alma, la paz de Dios. Al conocer a Dios como Espíritu, vemos todo como ideas perfectas y espirituales, que poseen estabilidad, vitalidad y propósito. No podemos mantener la escasez en el pensamiento.
Al orar, manejé el pensamiento de la edad y el tiempo insistiendo en que yo era para siempre una idea espiritual, no tocada por ninguna sugestión de limitación.
Cuando entramos a la casa, mi mamá y yo hablamos de la lección que había aprendido ese día y de la verdad espiritual que también había aprendido.