Dios nos habla de una manera que podemos entender, sin importar el idioma que hablemos o la época en la que vivamos.
Exasperado y desanimado, decidí hacer algo que había hecho muchas veces en el pasado; algo que Mary Baker Eddy hacía con regularidad. Recurrí a mi Biblia y la abrí al azar, con la plena expectativa de que diría lo que necesitaba escuchar para sanar.
Estaba agradecido de darme cuenta de que el doloroso sentimiento de soledad se estaba desvaneciendo. Con cada demostración, sentí un creciente sentido de la cercanía de Dios y también crecí en mi comprensión de que los accidentes y el caos jamás emanan ni son sancionados por Dios, el Amor.
La curación divina es una clara evidencia del Cristo, la verdadera idea de Dios. Cuando nos consideramos incapaces de sanar, nos alejamos del Cristo. La Navidad es un momento encantador para apreciar y demostrar la curación, para saber que el Cristo está siempre presente y es eficaz.
Luego pensé en las ardillas y en lo mucho que todavía las amaba. Las vi inocentes y juguetonas. Ciencia y Salud explica: “Todas las criaturas de Dios, moviéndose en la armonía de la Ciencia, son inofensivas, útiles, indestructibles” (pág. 514). Sabía que, en verdad, las ardillas no podían lastimarme, y yo no podía lastimarlas.
Las cualidades de Dios, incluido el evidente valor en la historia de la natividad, son las que nos hacen avanzar. Y a medida que este valor más profundo y propio del Cristo se comprende y vive más ampliamente, nos lleva hacia la consciencia espiritual que tiene soluciones para todo.
El Cristo, la santidad que Jesús encarnó, nos permite “lograr el ministerio de la justicia”. El Cristo siempre está activo en la consciencia humana, guiándonos individual y colectivamente por el camino de la salvación, nuestra libertad absoluta de toda consciencia y condiciones discordantes.
Nuestra práctica de la Ciencia Cristiana está respaldada por las verdades espirituales de la Biblia. La luz que ilumina los rincones oscuros de la consciencia global brilla desde la luz poderosa, sanadora e inextinguible de la Palabra viva, la Biblia.
En lugar de simplemente releer el libro de texto, algo que había hecho muchas, muchas veces a lo largo de los años, decidí escribirlo con bolígrafo y papel. Este proceso de copiar Ciencia y Salud de mi propia mano se convirtió en una experiencia muy profunda y personal. Estaba viendo las palabras de la Sra. Eddy y conectándome con ellas de una manera nueva.
Aprendí desde el principio que, al igual que un rayo de luz proviene del sol, mi vida es la expresión de Dios y Su bondad.