
Relatos de curación
Recuerdo Una de mis primeras curaciones en la Ciencia Cristiana. Súbitamente me apareció en uno de los dedos de la mano una condición muy molesta y dolorosa.
Mi Familia Ha Tenido muchas curaciones a lo largo de los años. Es tiempo de que exprese por escrito mi profunda gratitud por la poderosa protección de Dios y su tierno cuidado.
A Pesar Del Hecho de que he estado estudiando la Ciencia Cristiana por muchos años y que he tenido muchas curaciones, nunca se me había ocurrido que podía escribir un testimonio. Pero cuando leí en el Heraldo cómo puede uno contribuir para ayudar a los demás, fui inspirada a hacerlo.
Hace Algunos Años pasé por momentos muy difíciles. Como resultado mi salud comenzó a afectarse.
A Principios De 1990, me enteré de la Ciencia Cristiana a través de la madre de una amiga de mi hija. Invité a esta señora a mi casa para que me enseñara un punto de tejido para hacer un suéter y ella me habló acerca de la Ciencia Cristiana.
Nací Y Me Crié en un pueblo rural de Kenia, era el tercer hijo después de dos mujeres. Mis padres y mis abuelos estaban encantados de tener su primer hijo y nieto varón.
A Través De los años he tenido muchas oportunidades de estar agradecida por la Ciencia Cristiana, y ahora es el momento de dar gracias por una curación que llevó algún tiempo en manifestarse. No sé cual fue el diagnóstico médico del problema, pero algunas veces me sentía extremadamente débil.
Muchas Cosas han sucedido desde que se publicó mi último testimonio en un Sentinel de 1971. En 1989 mi hija me acompañó en un viaje a Nueva York, y pude participar de la reunión de la Asociación de estudiantes de Ciencia Cristiana.
Un Mes de diciembre, mi esposo y yo no teníamos trabajo. Todos los otros padres compraban ropa para sus hijos para Navidad.
En Escritos Misceláneos, la Sra. Eddy escribió una maravillosa promesa: "Dios os da Sus ideas espirituales, y ellas, a su vez, os dan vuestra provisión diaria.