
Relatos de curación
Cuando perdí la audición en un oído, mis compañeros de trabajo me dieron mucho apoyo. Pero me daba vergüenza pedir a otros que me repitieran las cosas.
Cuando tenía veintiún años me vi involucrada en un accidente automovilístico que puso en riesgo mi vida. Los médicos aconsejaron a mis padres que si querían verme con vida debían llevarme de inmediato a la sala de urgencia.
Conocí La Ciencia Cristiana cuando era una jovencita y muy pronto tuve mi primera curación. Caminaba sola hacia mi casa una tarde cuando un amigo se ofreció a llevarme en su auto.
Por Más De veinte años tuve ataques de jaqueca que me hicieron sufrir mucho, y a veces me forzaban a permanecer en cama por dos o tres días. Hubo ocasiones en que estos ataques duraron dos semanas, impidiéndome llevar a cabo mis tareas como madre y maestra.
Un Día En septiembre de 1992, la esposa de un primo vino corriendo a mi casa a pedir auxilio. Estaba con tanto miedo que no podía explicar lo que había sucedido.
Cuando Encontré La Ciencia Cristiana yo estaba en un estado emocional desesperante. Estaba envuelta en una relación sexual prematrimonial, fumaba y bebía, me sentía con mucha falta de dirección, triste, con miedo, ira y confusión.
Pasados Mis Veinte años, cuando mi primer matrimonio había acabado, tuve en un momento dado una cita con un hombre que nunca había fumado ni tomado bebidas alcohólicas. Él había crecido con las enseñanzas de la Ciencia Cristiana.
Cuando Era Niño mi familia vivía en una zona peligrosa y violenta, y nuestra vida no era feliz. En nuestro hogar había mucha discordia.
¡Qué Bendición haber podido confiar en la Ciencia Cristiana ante cualquier necesidad durante toda mi vida! Cuando esperaba el nacimiento de nuestro segundo hijo, repentinamente tuve algunos síntomas alarmantes, entre ellos pérdidas de sangre, los cuales indicaban la posibilidad de que se produjera un aborto. Antes de este embarazo había tenido un niño que nació muerto, y ahora sentía mucho temor.
Cuando Tenía Dieciocho años, tuve una curación mediante la Ciencia Cristiana que, junto con las lecciones que aprendí, cambiaron totalmente mi vida para bien. También fue notable el cambio de actitud hacia los demás que se operó en mí.