
Relatos de curación
Ofrezco este testimonio para expresar mi gratitud a Dios por las múltiples bendiciones y curaciones que he experimentado a través del estudio de la Christian Science. Mi primera curación se llevó a cabo hace más de cuarenta años, cuando me hallaba internado en un sanatorio sufriendo de hidropesía y de inflamación a los riñones.
Me interesé por la Christian Science Nombre que Mary Baker Eddy dió a su descubrimiento (pronunciado Crischan Sáiens). La traducción literal de estas dos palabras es “Ciencia Cristiana”.
Cuando por primera vez oí acerca de la Christian Science, el médico recién me había enterado que yo estaba sufriendo de tuberculosis. Además, nuestra pequeña hijita debía pasar todo el tiempo en una silla de ruedas, y a causa de su condición y para que ella pudiera gozar del aire de mar, vivíamos a gran distancia del trabajo de mi esposo.
Han pasado más o menos seis años desde que volví de Corea adonde serví en el frente durante trece meses. No puedo dejar pasar más tiempo sin expresar por escrito mi más humilde y sincera gratitud por la contínua guía y protección que experimenté mediante mi estudio de las verdades de la Christian Science.
Allá por el año 1939 me hallaba sufriendo de toxemia, de inflamación a los riñones y de uremia. Como vivía sola y no tenía quien me cuidase me sometieron a atención médica.
Hace más de treinta años me vi afligido de una seria inflamación a los párpados que no cedía ni ante el cuidado de algunos de los mejores especialistas de este país. Mientras me hallaba como paciente en un hospital militar hice amistad con un joven oficial del ejército, quien estaba bajo tratamiento a causa de una infección a los huesos de la cara y por una afección de sinusitis.
Hace más o menos trece años oí por primera vez acerca de la gran verdad sanadora llamada Christian Science. Había estado en el ejército y al terminar la segunda guerra mundial fui traído del extranjero en malas condiciones físicas.
Hace ya muchos años que siento un gran deseo de expresar en un testimonio mi profunda gratitud por el hecho que al tiempo del nacimiento de mi primer niño me valí del tratamiento según la Christian Science. Y ahora es para mí motivo de gran gozo expresar gratitud por el nacimiento subsiguiente de mis dos últimos niños que ha sido muy armonioso bajo el tratamiento de la Christian Science.
En el año 1950, me estaban asistiendo cinco médicos, incluso dos especialistas, los cuales me daban sólo seis meses de vida en razón de las serias condiciones en que me hallaba debido a un cáncer. No obstante, fuí sanada mediante la ayuda de unas bondadosas amigas que me atendían y la ayuda de un practicista de la Christian Science.
Conocí la Christian Science Nombre que Mary Baker Eddy dió a su descubrimiento (pronunciado Crischan Sáiens). La traducción literal de estas dos palabras es “Ciencia Cristiana”.