
Relatos de curación
En el año de 1948 mi esposo y yo experimentamos el gran gozo de adquirir en propiedad una pequeña hacienda después de trabajar en una ajena por varios años. Pero de repente este gozo se nos volvió aflicción porque tras de toser yo persistentemente se me tomó una radiografía que mostró una gran cavidad en uno de mis pulmones.
Mi gratitud por las bendiciones que he recibido y mi deseo de ayudar a otros como a mí me han ayudado, me inducen a prestar aliento a los que busquen su curación en la Christian Science. Mi primera curación mediante esta Ciencia ocurrió hace unos quince años, después de haber fracasado toda la habilidad médica.
Hace más de treinta y cinco años experimenté mi primera curación por la Christian Science. Sané de hernia, que había persistido por doce años.
Hace varios años fué puesto en mis manos el libro de texto, Ciencia y Salud por Mrs. Eddy.
Nunca cesaré de dar gracias a Dios por haberle revelado a Mary Baker Eddy la Ciencia del Cristianismo. Por muchos años he venido experimentando y presenciando muchas curaciones.
Estoy tan verdaderamente agradecida a Dios por la Christian Science y por todo lo que ha hecho por mí, que deseo dar este testimonio. Mi primera curación fué de una enfermedad del corazón que me venía molestando desde mi infancia.
Poco después de haber sido dado de baja en la Marina al terminar la segunda guerra mundial, comencé a manifestar síntomas raros. Consulté a varios médicos competentes y me dijeron que tenía esclerosis múltiple.
Mi padre acostumbraba cada domingo llevar a la familia a una Iglesia Científica de Cristo, y traerla de vuelta, una distancia de unos cincuenta kilómetros, dándonos la oportunidad a mi hermano menor y a mí de asistir a la Escuela Dominical de la Christian Science en la que recibimos enseñanza clara y amorosa que nos ha beneficiado mucho. Mas tarde, cuando se me declaró inhábil para servicio en la Marina a consecuencia de haber estado enfermo de paludismo, sané completamente con tratamientos de una fiel Científica Cristiana que era practicista de esa Ciencia.
Con sincera gratitud someto yo este testimonio. Hace varios años, cuando mi hijo tenía once y sufría de un tumor en la cabeza, se hizo todo lo posible por él incluso una operación de gravedad por ser intensa y una serie de tratamientos radiográficos.
La Christian Science vino a mi vida antes de que saliera de Alemania. Al expresar mi agradecimiento por ella deseo mencionar mi rápida curación de un tumor.