
Editoriales
¿Has hablado alguna vez por teléfono con un practicista de la Ciencia Cristiana? ¿No? Quizás tu mamá o tu papá hayan llamado a alguno cuando tú no te sentías bien. ¿Pero sabes una cosa? No tienes que esperar a ser grande para hablar con un practicista.
Como Científicos Cristianos necesitamos tener una apreciación clara y práctica de cuál es nuestra misión correctiva, de lo que ésta exige de nosotros, y de cómo es básica para cada una de las actividades de nuestro movimiento. Es necesario que la veamos como nuestra misión correctiva, la misión correctiva de nuestro movimiento.
¿Cuál es el porqué de la ética? Su observancia es indispensable para el éxito de la práctica de la curación en la Ciencia Cristiana Christian Science (crischan sáiens) . Sin la ética de esta Ciencia perderíamos de vista lo que verdaderamente es como restauración de la curación cristiana y de su maravilloso poder para redimir vidas humanas y sanar al enfermo.
¿Dónde está Dios? La pregunta pierde todo sentido de misterio cuando sentimos la presencia del Amor divino en el corazón. Entonces la respuesta suena clara y verdadera: Dios está aquí mismo, ahora, siempre presente.
Mi amigo es un metafísico sincero y un profundo pensador. Nuestra conversación trató sobre el problema del ser; lo que es el hombre; la naturaleza de la realidad.
Pocas ramas de estudio podrían ser más fructíferas para el desarrollo espiritual y la curación que la investigación devota en la Biblia y en las obras de Mary Baker Eddy del tema de la coincidencia de lo divino y lo humano. Y pocos temas en la metafísica de la Ciencia Cristiana Christian Science (crischan sáiens) son más importantes de comprender.
La Ciencia Cristiana cumple la profecía bíblica. Cristo Jesús prometió un Consolador a la humanidad.
La comprensión de que Dios es la única Vida y Alma del hombre no excluye en manera alguna al hombre. Lo que sí excluye este entendimiento divino es al mal, el error en cualquier forma, todo lo que sea desemejante a Dios.
Por mucho tiempo la gente buscó señales en el aspecto del cielo y atentamente observaban la superficie del mar, pero a menudo interpretaban mal lo que veían. El sol parecía girar alrededor de la tierra, la tierra parecía plana.
“El gobierno del Amor divino es supremo” escribe Mary Baker Eddy. Y continúa diciendo: “El Amor gobierna el universo, y su edicto ha sido proclamado: ‘No tendrás dioses ajenos delante de mí’ y ‘amarás a tu prójimo como a ti mismo’ ”.