Originales Web
Apareció primero el 23 de abril de 2024 como original para la Web.
Estaba completamente libre de ira, resentimiento, ansiedad y culpa. Solo sentía amor y perdón.
La unidad del hombre con Dios es interminable. Nuestra comprensión de esta inseparabilidad divina es aplicable a todos los aspectos de nuestras vidas. Trae curación, redención, renovación.
Apareció primero el 21 de abril de 2025 como original para la Web.
Los buenos pensamientos son de Dios porque Dios es bueno. Yo sabía que la preocupación y la confusión no son buenas.
La bondad de Dios continúa sin pausa. Y eso no es porque hayamos hecho algo para llegar a ser dignos de ello, sino porque siempre somos dignos de las bendiciones de Dios. ¡Nuestra existencia misma como hijos de Dios es totalmente para la gloria de Dios!
La verdad de nuestro ser como creación de Dios es que siempre tenemos todo lo que necesitamos en cualquier momento.
Siento una mayor compasión por aquellos que han pasado, o están pasando, por tiempos difíciles. Tengo una mayor disposición para amar a los demás durante esos momentos, asegurándoles que el Amor los sostendrá y los apoyará.
Vi que la única información que la sombra, o el sentido más distorsionado de la Vida, tiene para decirnos es que lo real —su opuesto— está allí mismo, y que necesitamos buscar y volver a enfocarnos en el Espíritu, Dios, como Todo y en el hombre como la representación perfecta de Dios
Apareció primero el 1º de julio de 2025 como original para la Web.
Publicado originalmente en alemán
Definitivamente ahora puedo confirmar que cada curación nos permite experimentar el poder divino de Dios. ¡Aleluya!
Apareció primero el 7 de julio de 2025 como original para la Web.
Original en español
Esta historia me ayudó una noche cuando desperté con dolor en el oído. Mi mamá estaba conmigo y juntos dijimos el Padre Nuestro.
Apareció primero el 4 de agosto de 2025 como original para la Web.
Publicado originalmente en francés
Fui a la habitación de mi abuelo y miré a izquierda y derecha. Miré en un par de sus pantalones, y vi dos billetes que juntos eran más que suficientes para llevarnos a la iglesia y volver a casa.