Originales Web
Apareció primero el 18 de noviembre de 2024 como original para la Web.
A pesar de los informes que llegan a nuestras pantallas sobre el delicado estado de la unidad mundial, la oración revela que, en el amor de Dios, todo lo que poseemos es la bondad que proviene de Dios.
Apareció primero el 26 de febrero de 2024 como original para la Web.
Ser más conscientes del gran valor de nuestra identidad espiritual conduce inevitablemente a una libertad más plena para ser quienes somos.
Apareció primero el 26 de febrero de 2024 como original para la Web.
Identificarnos como la creación de Dios destruye el falso concepto de que hay algo malo en nosotros.
Apareció primero el 21 de octubre de 2024 como original para la Web.
Publicado originalmente en portugués
El colega que viajaba conmigo dijo que, durante esa conversación telefónica, yo estaba hablando como lo haría un padre al compartir las cualidades expresadas por un hijo.
Apareció primero el 21 de octubre de 2024 como original para la Web.
Original en español
Mientras oraba, las vislumbres espirituales que me vinieron iluminaron mi pensamiento e instantáneamente hicieron que desapareciera la tristeza. Sentí la seguridad de que todo está, y estará, bien porque Dios, el bien, no cambia.
Apareció primero el 20 de mayo de 2024 como original para la Web.
Solté las riendas del proyecto, confiando en la capacidad de Dios para manejar las cosas y cumplir Su buen propósito.
El Principio divino, la ley universal del Amor, tiene bendiciones infinitas para cada uno de nosotros. Obedecer el Estatuto de “La oración diaria” nos protege del temor, la obstinación y el egoísmo. Nos permite vivir y dar un afecto genuino y puro que tiene un fundamento espiritual.
Me di cuenta de que, en lugar de limitarme a decir lo que pensaba, era más importante escuchar a Dios y dejar que el Amor guiara mis palabras y acciones.
La luz y la majestuosidad del Cristo nos acompañan a lo largo de esta temporada navideña y más allá. El Cristo eterno trae consuelo, fortaleza espiritual y alegría a todos.
A medida que abrimos nuestros corazones al mensaje de verdad del Cristo, vemos más de nuestra armonía inherente como los hijos espirituales de Dios.