Originales Web
Apareció primero el 24 de abril de 2024 como original para la Web.
Al reflexionar sobre esa experiencia, que ocurrió hace décadas, me he dado cuenta de que la pregunta: “¿Qué haría Jesús?” —o, en otras palabras, “¿Cómo respondería Jesús?”— es una pregunta que podríamos hacernos en cualquier circunstancia.
Apareció primero el 23 de abril de 2024 como original para la Web.
En lugar de pedirle a Dios que nos arroje un poco de bondad, es una alegría abrazar la presencia constante de Dios y su amor inquebrantable, inmutable e ilimitado.
Apareció primero el 27 de noviembre de 2023 como original para la Web.
Miranda le dio gracias a Dios. Estaba agradecida de saber más acerca de cuánto ama Dios a Su creación.
Apareció primero el 23 de abril de 2024 como original para la Web.
Mi práctica diaria consistía en mantenerme cada vez más en la bondad de Dios y en todo lo bueno que veía expresado a mi alrededor, y verme a mí mismo como el reflejo de Dios.
Apareció primero el 18 de abril de 2024 como original para la Web.
Cada uno de nosotros es necesario como reflejo individual y preciso de Dios, al completar Su totalidad.
Apareció primero el 12 de febrero de 2024 como original para la Web.
Con esta verdad en el pensamiento, desperté. Dejé de tratar de “arreglar el sueño” y acepté que, por ser la imagen del único creador, Dios, mi vida era divinamente inspirada, y que era guiada por el camino correcto con abundancia de propósito y satisfacción.
Apareció primero el 23 de abril de 2024 como original para la Web.
La función del bibliotecario es señalar el camino hacia el Cristo, la Verdad, la senda que conduce a la curación.
Apareció primero el 9 de abril de 2024 como original para la Web.
Lo que se necesita es buscar un punto de vista diferente, el punto de vista del Cristo, y ver este verdadero punto de vista expresado en la salud individual y mundial.
El bien fluye continuamente y sin límite de nuestro Padre-Madre Dios a Sus hijos; no puede beneficiar a unos y despojar a otros.
Es muy natural sentir la armoniosa realidad espiritual de nuestra unidad con Dios y, por lo tanto, entre nosotros como hermanos y hermanas. Esto nos permite compartir libremente nuestra bondad y alegría innatas con quienquiera que nos encontremos.