Cada uno de nosotros es la expresión de la Mente única, Dios, por lo tanto, no podemos sentirnos ofendidos ni otros se pueden sentir ofendidos contra nosotros.
Siempre que hablaba con mi esposo de nuestra hija lo hacíamos tranquilos y esperanzados. Yo tenía plena convicción de que Dios era el único poder. Mi familia me apoyaba todos los días con pensamientos buenos y amorosos y la certeza de la bondad de Dios.
En nuestras oraciones, mi esposa y yo también reconocimos que sólo estamos sujetos a la ley del Principio divino, a la ley de la armonía, la fuerza y la precisión.
Mi estudio de la Ciencia Cristiana me ha revelado que debemos negarnos a aceptar en nuestra conciencia cualquier sugestión respecto a la realidad y la presencia de la enfermedad o cualquier otra discordancia.
Los miembros tuvieron una charla maravillosa y vibrante. Decidimos seguir siendo una iglesia, ya que cumplíamos con ambos criterios para calificar como iglesia filial y teníamos suficientes voluntarios como para llenar los puestos necesarios.
Cuando la Verdad divina disolvió las dudas y los temores, estos dejaron de venir al pensamiento. Sentí un empujón mental de Dios, una guía silenciosa y santa, para seguir adelante con mi solicitud de anunciarme en el Journal, y fue aceptada.
Una manera de comprender más plenamente a Dios, el Espíritu, y aprender acerca de Su naturaleza es pensar profundamente en las cualidades de Dios —las cuales son espirituales— reconocer que naturalmente expresamos esas cualidades como descendientes de Dios y ponerlas en práctica en nuestra vida.
Después de orar con estos hechos espirituales, sentí la presencia de Dios y una alegría que nada podía quitarme. Confiando en el Señor con todo mi corazón, me fui a dormir y oré de esta manera cada vez que me despertaba durante la noche.
Descubrí que no necesitaba “10 pasos sencillos” para ser feliz, sino que cada respuesta que necesito siempre se encuentra en la Biblia y en Ciencia y Salud.
De repente tuve la idea de que Dios no necesitaba que yo Lo defendiera. ¡Él es Dios, por el amor del cielo!