¿Por qué Dios está constantemente “[proclamando] el bien” acerca de nosotros? ¡Porque la Verdad divina misma es puramente buena y expresa constantemente su propia bondad dentro de cada uno de nosotros! En realidad, no hay otra presencia que Dios. Así que no hay nada más de lo que podamos recibir identidad.
Así que si las cosas que vemos o experimentamos no expresan el cuidado, la armonía, la integridad, etc. de Dios, podemos realmente confirmar en oración que no podemos creerlo. Es decir, como descendientes espirituales de Dios, el Espíritu, no nos pueden persuadir ni por un momento para aceptar como real algo que niegue la infinita bondad del Todo-en-todo.
Sabía que era importante recordar que Dios, el bien, siempre tiene el control de toda vida, incluida la mía. No podía perder el control de ninguna parte de mi vida. El robo y la explotación no tienen poder para cambiar lo que Dios ha establecido.
Reafirmaba la verdad de que Dios mantenía mi bienestar a cada momento de esta intrusión, sabiendo que el único resultado posible para refutar esta mentira —este sueño basado en un sentido material de la existencia— era una victoria espiritual sobre ella.
La comprensión espiritual que obtuve y la comprensión de que la Lección Bíblica semanal está llena de ideas prácticas y sanadoras se han quedado conmigo desde entonces.
Anunciamos un cambio en la Administración Fideicomisaria de La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana. El 15 de mayo de 2026 Arcadia Nones, CSB, dejará su puesto en la Administración Fideicomisaria.
Cuando vemos que nosotros mismos y los demás reflejamos la imagen del Cristo, nos sentimos seguros bajo su control. Vemos a los demás en su verdadera luz, y somos capaces de discernir y amar las cualidades propias del Cristo que Dios expresa en todos nosotros.
La comprensión de que solo hay un Alma, Dios, y que cada uno de nosotros es un reflejo del Alma, nos libera y nos sana. Artículo inspirado en la lección bíblica de esta semana del Cuaderno Trimestral de la Ciencia Cristiana.
Este trabajo de estudio y oración en la Ciencia Cristiana es alegre, edificante y desafiante. Es dar testimonio de que el Amor divino, Dios, llena todo el espacio. Es reconocer que el Amor descansa sobre todos.
Me di cuenta de que, en lugar de tratar de arreglar una condición física, necesitaba corregir cualquier pensamiento que hubiera detrás.