
Relatos de curación
Una verruga me apareció en la planta de un pie. Como me dolía mucho al caminar, fui a consultar con un médico, quien me dijo que necesitaba un tratamiento con rayos X para el pie.
Mary Baker Eddy dice en Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras (págs. 323–324): “Los efectos de la Ciencia Cristiana no pueden verse tanto como pueden sentirse.
Hace más de veinte años empecé a estudiar Ciencia Cristiana. Doy gracias a Dios por haber guiado mis pasos a esta bendita Ciencia cuando todo recurso material era inadecuado para resolver mis problemas.
Quisiera dar testimonio del poder sanador de la Ciencia Cristiana. Hace algún tiempo enfermé, y sufría de gran dificultad para respirar.
Por ser mis padres sordomudos, yo sufría de un crónico problema auditivo. Recientemente me he dado cuenta de cuánto amor me prodigaba mi madre al levantarse de su tibio lecho, a veces en temperaturas de 9 grados bajo cero noche tras noche, durante casi dieciocho años.
Una mañana me desperté con un fuerte dolor en el hombro y brazo derechos. Me levanté y me vestí con cierta dificultad.
Quisiera dar mi testimonio como prueba de que el Cristo, la Verdad, que curaba en tiempos antiguos, cura hoy en día de la misma manera por medio de la Ciencia Cristiana. Un día, mientras me bañaba, me caí repentinamente y di contra el calentador de agua que estaba muy caliente.
No hace mucho que conozco la Ciencia Cristiana, pero estoy sinceramente feliz, después de varios años de búsqueda, de haber encontrado finalmente el camino que me acerca a Dios en la vida diaria, y no solamente en ocasiones especiales. Esta religión le da propósito a la existencia, basada en una comprensión del perfecto y absoluto Principio divino, Dios, que el individuo puede utilizar no sólo para sí mismo sino para toda la humanidad.
Antes de interesarme en la Ciencia Cristiana había sido un gran fumador durante la mayor parte de mi vida. Muchas veces había intentado dejar de fumar sin lograrlo, hasta que una mañana descubrí que había perdido todo deseo por el tabaco.
Hace algunos años mi esposo y yo estábamos buscando para comprar un lote de terreno bien ubicado, pues teníamos planeado construir nuestra casa. Estábamos conscientes de que el hogar está realmente constituido de cualidades espirituales, tales como la paz, la armonía y la alegría.