
Relatos de curación
Desde que empecé a estudiar la Ciencia Cristiana y me hice miembro de La Iglesia Madre y de una iglesia filial, he tenido muchas curaciones. Me gustaría relatar una de ellas.
Con referencia al significado de la palabra “heraldo”, un diccionario de la lengua española usa los vocablos “anunciar”, “proclamar”, “publicación solemne”. El Heraldo de la Ciencia Cristiana, edición en español, fue para mí el anuncio, la “publicación solemne”, que llegó por primera vez a mi consciencia llevando el llamado del Cristo.
Conozco la Ciencia Cristiana desde mi niñez y he tenido curaciones físicas, guía, consuelo y muchas otras bendiciones mediante sus enseñanzas. Durante los cuatro años que serví en las Fuerzas Armadas Femeninas durante la Segunda Guerra Mundial, tuve muchas oportunidades de demostrar en mi vida diaria el poder de la Ciencia Cristiana.
No soy miembro de la Iglesia de Cristo, Científico. A decir verdad, conocía muy poco de la Ciencia Cristiana hasta abril de 1974.
Me siento lleno de una gran gratitud por la Sra. Eddy cuando leo los testimonios en El Heraldo de la Ciencia Cristiana.
Conocí la Ciencia Cristiana hace más de quince años. A pesar de mis esfuerzos por evadir este camino iluminado, hoy me encuentro en él, lleno de gratitud e inmensamente feliz de poder testificar del profundo cambio que realizó esta maravillosa Ciencia para mí.
Quiero agradecer a Dios por todo lo que he aprendido en la Ciencia Cristiana Christian Science: Pronunciado Crischan Sáiens.
Poco después de conocer la Ciencia Cristiana sané, mediante la devota oración de una practicista de la Ciencia Cristiana, de una afección a la tiroides que me aquejó durante muchos años. La practicista me dio algunos ejemplares de El Heraldo de la Ciencia Cristiana para que me los llevara a casa.
“El Amor divino siempre ha respondido y siempre responderá a toda necesidad humana” ( Ciencia y Salud por la Sra. Eddy, pág.
Hace algunos años, mientras viajaba en otro país, por ir a gran velocidad, el automóvil salió de la carretera precipitándose desde un risco y cayendo a un valle. Un testigo que presenció el accidente me dijo después que unas personas llegaron a donde yo estaba, tomaron mi billetera, y aumentaron las heridas que había sufrido en el accidente.