Editoriales
El odio parece tener raíces profundas en la historia humana; no obstante, el Amor divino que se refleja eternamente en el hombre lo destruye.
La Ciencia Cristiana revela que, en lugar de ser fusiones de lo físico y lo espiritual, por ser creaciones de Dios permanecemos en el estado del ser completamente espiritual y puramente bueno que Dios, desde el principio y permanentemente, provee para nosotros.
El poder sanador no está con nosotros personalmente; proviene del Principio divino del universo, Dios, y todo aquel que comprenda a Dios puede liberarse de las limitaciones materiales en su propia experiencia.
Tal vez sientas que tu Navidad está demasiado llena de actividades o expectativas después de la tan disminuida Navidad del año pasado, o demasiado llena de cuestionamientos acerca de si es conveniente celebrarla bajo la sombra de la continua incertidumbre. O quizá tus festividades no están lo suficientemente llenas, porque estás a la espera de una invitación para reunirte con amigos o familiares.
Nada es tan satisfactorio como comprender esta “Navidad eterna” de la completa supremacía de la Mente sobre la materia. Nos permite sanarnos a nosotros mismos y a los demás, y arroja la luz espiritual necesaria sobre los problemas apremiantes del mundo en general.
La vida es una: es espiritual, está en Dios y es de Dios aquí, ahora y siempre. Saber esto nos lleva más allá del dolor, hacia la gratitud por la vida espiritual continua de miembros de la familia o amigos que han fallecido.
Vivimos en una época fértil para las redifiniciones, ya que nos vemos obligados a repensar cuestiones importantes, incluso universales, a escala mundial. Así es como puede ayudar la oración en la Ciencia Cristiana.
Nada es tan satisfactorio como comprender esta “Navidad eterna” de la completa supremacía de la Mente sobre la materia. Nos permite sanarnos a nosotros mismos y a los demás, y arroja la luz espiritual necesaria sobre los problemas apremiantes del mundo en general.
Podemos estar especialmente agradecidos porque la Ciencia Cristiana aclara el significado espiritual de la Biblia, revelando que el Cristo sanador y salvador está siempre presente para hacer que nuestros corazones resplandezcan de gratitud a Dios.
¿Qué es realmente “normal”? Nuestra autora explica que, al tomar conciencia de que esta realidad de la Vida y el Amor es Dios, descubrimos la continuidad y estabilidad de la verdadera normalidad creada por Él, aquí mismo con nosotros, totalmente ininterrumpida, sin importar lo que parezca estar sucediendo a nuestro alrededor.