El aposento del profeta
Phyllis Stoddard
Del número de febrero de 1985 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana
Yo quisiera ser
como esa gran mujer de Sunem.
Yo quisiera tener
total amor por la profecía de Dios
tan arraigado en fe
que pudiera echar fuera la creencia de
incurabilidad — pérdida y pesar —
a cambio de una confianza en el Padre
que ninguna aprensión pueda ahogar.
Yo quisiera decir cuando el sentido lo niega:
“Todo está ‘bien’ ”.
Phyllis Stoddard
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