
Relatos de curación
La oración en la Ciencia Cristiana nos ayuda a comprender mejor nuestra verdadera identidad como hijos de Dios, del Espíritu —como totalmente espiritual, no en ni de la materia—.
Darnos cuenta de que realmente podemos liberarnos de los pensamientos y acciones erróneas y ayudar a otros a liberarse mediante el perdón me abrió un ámbito totalmente nuevo de pensamiento. Comprendí muy claramente que el perdón que sentía por mi padre venía de Dios.
A la luz de todo lo que estamos enfrentando hoy en día en el mundo —incluido el crimen cibernético— me recuerdan la necesidad de proteger mi pensamiento para no aceptar creencias falsas que socavarían mi certeza del poder supremo e infinito de Dios, que es solo bueno.
En 2014, Brasil organizó este gran evento. Los Científicos Cristianos de todo el país, incluidos los miembros de Primera Iglesia de Cristo, Científico, de Río de Janeiro, lo vieron como una gran oportunidad para orar en apoyo al torneo y considerar cómo sus iglesias y Salas de Lectura de la Ciencia Cristiana podrían recibir mejor a los miles de visitantes que vendrían.
Dios no me había abandonado —y jamás podría abandonarme ni a mí ni a ninguno de nosotros— ni siquiera cuando yo buscaba provisión en otro lugar aparte de Él. Cuando me vi a mí misma como la hija de Dios, a la que nunca le puede faltar nada y a la que nunca le ha faltado, todo se resolvió.
Exasperado y desanimado, decidí hacer algo que había hecho muchas veces en el pasado; algo que Mary Baker Eddy hacía con regularidad. Recurrí a mi Biblia y la abrí al azar, con la plena expectativa de que diría lo que necesitaba escuchar para sanar.
Mi travesía no ha terminado, y sé que tengo mucho trabajo por delante mientras Dios me guía por “sendas de justicia” (Salmos 23:3). Pero estoy fuera del desierto y en la tierra prometida.
Cela m’a libéré de la propre condamnation pour mon inaction passée – du sentiment que je méritais d’être puni –, et cela m’a rappelé que le problème pouvait être perçu comme une conception erronée selon laquelle le cœur aurait un quelconque pouvoir sur la Vie, Dieu.
Para mí, este fue un punto decisivo en mi comprensión espiritual. Había captado un destello de la realidad espiritual fundamental de la existencia: la perfección de todas las criaturas y la creación de Dios.
Como imagen y semejanza de Dios, no estaba sujeta a las leyes limitantes del tiempo o la vejez, sino que tenía dominio sobre ellas; expreso salud, juventud, armonía y alegría, todas las cualidades que provienen de nuestro Padre-Madre Dios, eternamente.