Skip to main content Skip to search Skip to header Skip to footer

No la confusión, sino la paz

Del número de abril de 1948 de El Heraldo de la Ciencia Cristiana


Las connotaciones de la palabra "confusión" son tantas como para merecer un estudio a la luz del diccionario. Por cierto que forman un conjunto bastante desagradable; y cuando se siguen buscando los sinónimos asociados con este vocablo, se llega a la conclusión de que nada bueno puede decirse de la palabra, ni de ninguno de sus parientes. Por otro lado, entre sus antónimos encontramos las palabras "método" y "orden", por lo que se ve que la confusión congenia con el desorden—lo opuesto del orden, la armonía y la paz. ¡Qué confortantes resultan entonces las siguientes palabras del apóstol Pablo: "Dios no es Dios de confusión, sino de paz" (I. Cor., 14:33).

Sin duda alguna los cristianos de todos los siglos han leído estas palabras bíblicas y luego han seguido asociándose con aquello que el apóstol Santiago llama "la confusión y toda obra mala" (Santiago, 3:16). ¿Y por qué ha de ser así? ¿No será porque la humanidad ha ignorado por completo la naturaleza de Dios, y no ha logrado entender el estado espiritual del hombre y su dominio sobre todo el mal?

Desde el Aerópago moderno, Mary Baker Eddy, inspirada discípula del Nazareno, del siglo diecinueve, ha proclamado la verdad acerca de Dios y el hombre a una generación tan materializada y hundida en el mesmerismo de los sentidos materiales, como la que confrontó a Saulo de Tarso aquel día memorable en la ciudad de Atenas. Oíd la gran declaración que hace Mrs. Eddy en su obra "Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras" (pág. 330): "Dios es lo que las Escrituras declaran que es,—la Vida, la Verdad y el Amor. El Espíritu es el Principio divino, y el Principio divino es el Amor, y el Amor es la Mente, y la Mente no es buena y mala a la vez, porque Dios es la Mente; por tanto no hay en realidad sino una sola Mente, porque no hay sino un solo Dios."

Iniciar sesión para ver esta página

Para tener acceso total a los Heraldos, active una cuenta usando su suscripción impresa del Heraldo ¡o suscríbase hoy a JSH-Online!

Para explorar más contenido similar a este, lo invitamos a registrarse para recibir notificaciones semanales del Heraldo. Recibirá artículos, grabaciones de audio y anuncios directamente por WhatsApp o correo electrónico. 

Registrarse

Más en este número / abril de 1948

La misión del Heraldo

 “... para proclamar la actividad y disponibilidad universales de la Verdad...”

                                                                                                          Mary Baker Eddy

Saber más acerca del Heraldo y su misión.